Francisco Lindor escribió una página de su legado en la segunda entrada del juego del 27 de septiembre: el shortstop puertorriqueño de los Mets conectó su jonrón número 300 de carrera ante DJ Herz, mandando la bola al jardín izquierdo a 409 pies de distancia. Es el hit de poder más redondo de su vida en Grandes Ligas.
Los números que definen el momento
Herz le lanzó una recta de cuatro costuras a 92.9 mph con 20.6 pulgadas de movimiento, pero Lindor no perdonó. El bate hizo contacto a 110.8 mph de velocidad de salida y la pelota salió con un ángulo de 22 grados, trayectoria perfecta para un fly ball que no paró hasta cruzar la barda del jardín izquierdo. El resultado: jonrón 21 de la temporada 2026 y el histórico número 300 en su expediente de carrera.
Llegar a 300 cuadrangulares no es un accidente. Lindor ha combinado durante más de una década contacto de calidad, poder de ambos lados del plato y consistencia en la alineación. El hito lo coloca en una conversación diferente sobre los mejores torpederos ofensivos de su generación.
El orgullo boricua en el Citi Field
Puerto Rico tiene en Lindor a uno de sus embajadores más visibles en el béisbol de hoy. Cada jonrón suyo carga el peso de una isla que lo sigue de cerca, y el número 300 no es la excepción. Para la comunidad latina que llena las gradas del Citi Field y sigue a los Mets desde cualquier rincón, esta noche fue de celebración genuina.
El dato más fuerte con el que cerrar: 409 pies y 300 jonrones de carrera. Eso es Francisco Lindor el 27 de septiembre de 2026.

