En la loma de pitcheo, con 41 años de edad, de Pinar del Río Cuba: Yunesky Maya, protagonizó la noche del nueve de junio del presente año una auténtica noche de lucha, inspiración, coraje y emotividad en el centro del diamante del Estadio Alfredo Harp Helú en el primer juego de la serie ante los vigentes campeones de la Liga Mexicana de Beisbol: Leones de Yucatán.
El Guerrero, subió a la lomita no solo con el objetivo de conseguir su tercera victoria de la temporada con los Rojos del México, Maya tuvo una inspiración y motivación más que especial en la tribuna: su familia, en especial, sus pequeños hijos que no perdieron en ningún momento detalle de lo que su papá hizo en el centro del diamante; convertido en un auténtico mago que lanzó hechizo tras hechizo hacia home plate, embrujando a la ofensiva de los melenudos que no pudieron descifrar su serpentina, bates poderosos como los del Cafecito Martínez, Art Charles, y Yadir Drake terminaron pintados de blanco.
Maya se fajó en la loma durante seis entradas en las que permitió solo dos imparables, no permitió que ningún rival cruzara la registradora, recetó dos chocolates y colocó su porcentaje de carreras limpias admitidas en 2.75.
Sin duda, el momento del encuentro se vivió cuando los leones amenazaron y como auténticas fieras enjauladas, llenaron la casa de felinos y fue una genialidad del capitán Juan Carlos Haper Gamboa que apagó una potente línea que amenazaba con partir el diamante y representar un posible rally de los visitantes. Tan pronto el guante de Gamboa apagó el fuego, Yunesky Maya gritó, dirigiendo su mirada hacia donde se encontraban sus hijos, volteó a gradecer a su compañero de equipo y visiblemente emocionado y con la adrenalina a tope su reacción contagió a cada aficionada y aficionado que le brindaron de pie una gran ovación.
La labor de Maya fue apoyada magistralmente por la defensiva escarlata con Gutiérrez, Sepúlveda, Gamboa, Ramos, en los bosques: Flores, Ornelas y Fabela; el bullpen: Fierro, Niño y Ochoa; así como la artillería escarlata que colocó los números finales en una victoria 6-0.
Leones y Diablos, ambos equipos de tradición en la pelota mexicana, hoy por hoy son protagonistas de una rivalidad que ha ido creciendo y fortaleciéndose, al ser ambas organizaciones en protagonistas de la Zona Sur, acumulando ya tres series finales de zona de manera consecutiva; por lo que cada enfrentamiento, sin importar el momento de la temporada se vibra y vive de una manera muy especial. Los Del México Rojo ya suman cuatro victorias consecutivas ante Leones esta temporada.

