Los Diablos Rojos del México anunciaron este 8 de octubre que Lorenzo Bundy deja el banquillo al término de la temporada 2026 para convertirse en Asesor Deportivo de la organización a partir de 2027. No es una salida: Bundy seguirá de planta en la Academia de Béisbol Alfredo Harp Helú en Oaxaca y acompañará al primer equipo durante toda la temporada. Lo que cambia es el título — y la pregunta que nadie ha respondido todavía: ¿quién dirige a los Diablos el año que viene?
Tres años, dos títulos y un porcentaje de victorias que no se va a olvidar fácil
Bundy llegó al banquillo escarlata en noviembre de 2023 con una misión clara: romper diez años sin campeonato. Lo hizo en su primera temporada. En 2024, los Diablos terminaron con marca de 71-19 (.789 de porcentaje) y barrieron a los Sultanes de Monterrey en la Serie del Rey. En 2025 repitieron el título de la LMB y sumaron el Baseball Champions League. Dos campeonatos en dos años, más dos victorias sobre los New York Yankees en 2024.
En tres temporadas al frente — 322 juegos en total, entre temporada regular y playoffs — Bundy acumuló marca de 236-86, un porcentaje de victorias de.732. Para contexto: ganar 73 de cada 100 juegos en la Liga Mexicana es un número que muy pocos mánagers en la historia del circuito pueden igualar. La organización no está dejando ir a ese conocimiento: lo está reubicando donde puede multiplicarlo.
En 2026 los Diablos lideraron el Sur en temporada regular, pero cayeron eliminados ante los Pericos de Puebla en la segunda ronda de playoffs. Aunque algunos medios vincularon el cambio de rol con esa derrota, el comunicado oficial del club no establece ninguna relación entre ambos eventos. El movimiento se presenta como una transición planificada, no como una reacción.
Qué va a hacer Bundy ahora — y por qué importa más de lo que parece
En su nuevo rol, Bundy trabajará de tiempo completo en la Academia de Béisbol Alfredo Harp Helú en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, enfocado en scouteo, selección de jugadores y desarrollo deportivo. Colaborará directamente con la Gerencia Deportiva que encabeza Miguel Ojeda y también acompañará al primer equipo durante la temporada, tanto en casa como en gira.
El movimiento tiene una lógica que va más allá del título. Bundy no es solo un mánager ganador: es alguien que ya militó con los Diablos como pelotero de 1985 a 1988, ganando tres títulos (1985, 1987 y 1988). Suma cinco campeonatos con la organización entre jugador y mánager. Meter ese historial en el área de desarrollo de talento es apostar a que los Diablos del futuro se construyen con una voz que conoce el ADN del club desde adentro.
En noviembre de 2024, cuando llegó al cargo, Bundy dijo a MiLB.com: «No tuve que pensarlo dos veces» al hablar de su regreso a los Diablos Rojos. La frase cobra nuevo sentido ahora: la relación con el club nunca fue solo un contrato de trabajo.
La pregunta que los Diablos todavía no responden: ¿quién dirige en 2027?
El comunicado oficial del 8 de octubre no menciona un sustituto. Los Diablos Rojos no han revelado quién tomará el banquillo para la temporada 2027, lo que convierte esa incógnita en el tema inmediato de cara a la próxima campaña de la LMB.
Reemplazar a un mánager con.732 de porcentaje de victorias y dos títulos consecutivos no es tarea sencilla. Lo que sí está claro es que Bundy no desaparece del ecosistema: sigue en la organización, sigue cerca del equipo y, según el club, sigue siendo parte de lo que han construido juntos. El reto del siguiente mánager no es solo ganar — es hacerlo con Bundy mirando desde la sombra.

