Aaron Judge regresó al lineup de los Yankees de Nueva York el 8 de septiembre de 2026, 99 días después de salir del juego con una fractura por estrés en su primera costilla derecha. El capitán del Bronx perdió 84 partidos y regresó directamente al Yankee Stadium, bateando tercero y jugando en el jardín derecho ante los Rockies de Colorado. Los Yankees (81-62) llegan cuatro juegos detrás de Tampa Bay en el Este de la Liga Americana y con apenas dos de margen sobre Boston (80-65) por el primer comodín — con 19 juegos para definirlo todo.
Un regreso que la afición esperaba desde junio
La última vez que Judge había jugado en casa fue el 24 de mayo, cuando conectó un jonrón de dos carreras en el noveno inning para darle la victoria a los Yankees ante los Rays. Ese fue el cierre de una racha que nadie quería ver terminar. Cinco días después, el 31 de mayo, abandonó el lineup para no volver en casi cien días.
La lesión se originó el 26 de abril en Houston durante un intento de atrape en plancha. Judge jugó con dolor durante semanas antes de que la fractura por estrés lo sacara del juego de forma definitiva. Lo que llama la atención es cómo regresó: sin asignación de rehabilitación en ligas menores — igual que hizo en 2023 tras fracturarse el dedo gordo del pie —, enfrentando pitcheo en vivo en el propio Yankee Stadium el día libre previo a su vuelta.
Aaron Boone fue claro con la prensa antes del juego: «He won’t play the whole game today, even though he wants to» (no va a jugar el partido completo hoy, aunque él quiera). El plan es reintegrarlo de forma gradual; podría descansar uno de los tres encuentros de la serie ante Colorado. Judge, por su parte, aceptó el ritmo: «I wanted to be back June 1, but that didn’t happen. I’ll leave it up to the manager when he wants to put me in there» (quería estar de vuelta el 1 de junio, pero no pudo ser. Le dejo al manager que decida cuándo meterme).
Sin Judge, los Yankees fueron otro equipo
Los números cuentan el hueco que dejó. Con Judge en el lineup, los Yankees tenían un OPS colectivo de.770. Sin él, el equipo cayó a.681 — 89 puntos de diferencia que se tradujeron en una marca de 45-39 durante su ausencia. Suficiente para mantenerse en la pelea, pero no para distanciarse de nadie.
Ben Rice, primera base del equipo, resumió el estado de ánimo del clubhouse antes del regreso: «It’s been a while. We’re all as eager to have him back now as we were right when he went out. It’ll mean a lot to us» (ha pasado tiempo. Todos tenemos las mismas ganas de tenerlo de vuelta ahora que las que teníamos justo cuando salió. Va a significar mucho para nosotros).
El contexto de la temporada hace que el retorno sea más que simbólico. Nueva York está cuatro juegos detrás de los Rays, líderes del Este de la AL, y dos por delante de los Red Sox de Boston en la carrera por el primer comodín. Con 19 juegos restantes, cada turno al bate de Judge importa. En 2025, el jardinero derecho ganó su tercer MVP y su primer título de bateo:.331 de promedio, 53 jonrones y 114 carreras impulsadas en 152 juegos. Es ese Judge el que los Yankees necesitan de regreso — o al menos una versión funcional de él.
Los números detrás
Los números de <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/592450′>Aaron Judge</a> en Statcast (2026) cuentan la historia que las stats tradicionales no siempre dicen. Su xwOBA de.415 — lo que «debería» estar produciendo según la calidad de contacto — y una velocidad de salida promedio de 94.1 mph muestran que el swing sigue siendo de élite. La pregunta es si la costilla le permite seguir generando ese contacto con la misma frecuencia. <h2>Los números detrás</h2> <ul> <li>261 apariciones al plato en 2026</li> <li>17 home runs y 38 carreras impulsadas</li> <li>AVG:.248</li> <li>OPS:.908</li> <li>xwOBA:.415 (lo que «debería» estar haciendo según calidad de contacto)</li> <li>Velocidad de salida promedio: 94.1 mph</li> <li>Barrel rate: 21.7% (% de batazos con la combinación perfecta exit velo + ángulo)</li> <li>Hard-hit: 57.3% (batazos por encima de 95 mph)</li> </ul>

