Los Cachorros de Chicago se quedan con <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/665871′>Javier Assad</a> para 2027, pero no de la manera que varios medios reportaron: según Jordan Bastian de MLB.com, el equipo declinó la opción de club de $3.3 millones sobre el lanzador tijuanense. Assad seguirá en Chicago, sí, pero vía arbitraje y a un salario estimado en ~$2.3 millones — cerca de un millón menos de lo que habría cobrado si la opción se hubiera activado. La diferencia importa porque define su base salarial de cara a 2028, su último año de control.
Declinar la opción no es cortar al jugador — es pagarle menos
El mecanismo del arbitraje confunde a muchos fans y los titulares de hoy no ayudaron. Cuando un equipo ‘declina una opción de club’, no está dejando ir al jugador al mercado libre: está eligiendo no activar un precio pactado de antemano, sabiendo que el jugador sigue bajo su control y que el salario final se negociará por arbitraje.
En el caso de Assad, los Cubs firmaron en enero de 2026 un contrato de un año por $1.8 millones con una opción de $3.3M para 2027. La proyección de arbitraje del analista Matt Swartz de MLB Trade Rumors sitúa el salario de Assad en alrededor de $2.3 millones — unos $1 millón menos que la opción declinada. Para los Cubs, eso no es un voto de desconfianza: es aritmética básica de control de costos, una movida rutinaria que los equipos hacen cada noviembre cuando la opción sale cara frente al mercado.
El efecto secundario, menos comentado: al fijar una base más baja en 2027, cualquier aumento en 2028 — el último año de control del equipo sobre Assad — también arranca desde un piso más bajo. Es una jugada de largo plazo, no solo de corto.
¿Qué tienen los Cubs con Assad para 2027?
Assad llega a su cuarto año completo en las Mayores con un perfil definido: swingman de confianza, capaz de abrir un juego o salir del bullpen según la necesidad. En 2026 apareció en 28 juegos — 11 como abridor, 17 como relevista — acumulando 94.1 entradas, récord de 6-2, ERA de 3.63 y WHIP de 1.14. En cinco temporadas de Grandes Ligas, su ERA acumulada es de 3.47 en 106 apariciones.
El ERA de 3.63 suena sólido, pero el contexto matiza la lectura. Su ERA+ de 117 indica que estuvo 17% por encima del promedio de la liga ajustado por parque — eso es real. Sin embargo, su FIP de 4.92 sugiere que una parte de ese desempeño dependió de defensa y de suerte en bateo en juego. Los percentiles Statcast cuentan la historia con más precisión: Assad está en el percentil 1 en chase rate y whiff rate, lo que significa que los bateadores raramente persiguen sus lanzamientos fuera de la zona ni fallan al contacto. Es un pitcher que vive del control, no del swing-and-miss.
De cara a 2027, Assad está en la mezcla de la rotación, pero los Cubs buscan activamente pitcheo titular en el mercado de agentes libres. Su versatilidad como abridor y relevista — más una opción de ligas menores restante — lo mantienen como pieza de profundidad valiosa. No como el as de la rotación que algunos titulares de hoy insinuaron.
Los números detrás
Lo que Javier Assad le hace a los bateadores, medido por Statcast en 2026:
- 11 aperturas y 94.1 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 3.63 · WHIP 1.14
- 63 ponches contra 27 boletos (poncha al 16.7% de los bateadores que enfrenta)
- 2 juegos salvados
- xERA: 4.48 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 92.7 mph con 2078 rpm de giro
- Whiff: 15.9% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para .235
- Velocidad de salida que permite: 89.7 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 6.7%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- Ponches (K%): percentil 10 (de lo más bajo de MLB)
- Whiff %: percentil 1 (de lo más bajo de MLB)
- Giro de recta: percentil 8 (de lo más bajo de MLB)
- Hard hit evitado: percentil 11 (de lo más bajo de MLB)
El mexicano de los Cubs está dejando huella en los radares de Statcast — y los números, no las opiniones, son los que terminan validando a un grande.

