El 15 de agosto en Citi Field, Jefry Yan cometió el blooper más simpático del día: festejó un ponche contra Nasim Nuñez con su salto característico antes de que el árbitro cantara la bola. El sistema ABS le dio la razón al árbitro cuando Yan pidió revisión. Dos lanzamientos después, Yan ponchó a Nuñez de verdad — y volvió a saltar. Juan Soto, desde el dugout, se partió de risa.
El festejo, el ABS y el ponche de verdad
En el noveno inning, con cuenta de 0-2 y dos outs, Yan lanzó un fastball a la esquina exterior. Ya estaba en el aire cuando el árbitro de home plate cantó bola. Aterrizó, tocó la parte superior de su casco para activar el reclamo del sistema de revisión automatizada (ABS) — y el sistema confirmó la decisión del árbitro. Bola. No era ponche.
Lejos de afectarse, Yan retiró a Nuñez dos pitcheos después y soltó el festejo de nuevo: salto con piernas abiertas, bombeos de brazo y baile incluidos. La secuencia completa — error, reclamo perdido, ponche igual — es exactamente el tipo de momento que se graba solo.
Juan Soto, que mira el béisbol con la misma intensidad con que lo juega, no pudo disimular. La cámara de SNY lo capturó en el dugout riéndose sin reservas. Que el mayor contrato en la historia del deporte profesional — 15 años y 765 millones de dólares — esté en el mismo cuadro que un relevista de debut apenas 10 días antes dice algo del tipo de beisbol que juegan estos Mets.
Quién es Jefry Yan y por qué su festejo importa
Yan nació el 17 de agosto de 1996 en San Rafael del Yuma, República Dominicana 🇩🇴. Firmó con los Angelinos en 2014, se sometió a cirugía Tommy John en 2016 y pasó más de cuatro años fuera del beisbol organizado trabajando como techador en Arizona mientras jugaba en ligas de cerveza. Los Marlins lo redescubrieron en 2021. En 2024 lanzó en la NPB con los Saitama Seibu Lions de Japón. En 2026 llegó a la organización de los Mets con un contrato de ligas menores.
Su debut en Grandes Ligas fue el 6 de agosto de 2026, a los 29 años, contra los Guardias de Cleveland. Ese día, con cuenta de 0-2, Yan describió su filosofía ante los micrófonos después del juego: «Una vez que lo tuve en dos strikes, dije: ‘¿Sabes qué? Voy a tirar ese slider. Y si lo congelo, que es exactamente lo que hice, voy a celebrar en consecuencia’» — declaró a través de un intérprete en la rueda de prensa post-juego del 6 de agosto para MLB.com.
Antes de su llamado a las mayores, Yan acumuló una ERA de 3.24 en 35 apariciones entre Doble-A y Triple-A. No son números de All-Star, pero sí los de un lanzador que se ganó su lugar. El festejo ya era viral en las menores mucho antes de que alguien en las Grandes Ligas lo viera en persona.
Los Mets ganan y siguen calientes
El blooper de Yan no opacó el resultado: los Mets remontaron un marcador de 4-3 en el noveno. Francisco Álvarez empató con doblete y Francisco Lindor cerró el partido con sencillo remolcador para una victoria de 5-4. Fue el cuarto walk-off de Lindor como Met y el primero desde el 18 de abril de 2025.
Yan fue acreditado con su primera victoria en Grandes Ligas, habiendo retirado los cinco bateadores que enfrentó en 1.2 entradas sin permitir carreras. La victoria dejó a los Mets con marca de 8-3 desde el cierre de traspasas — 10 ganados en sus últimos 13 juegos. No es un equipo que esté pasando el rato: está empujando fuerte.
El momento de Yan y Soto en el mismo cuadro ya circuló por todas las redes el viernes por la noche. Lo que empezó como un festejo prematuro terminó siendo el resumen perfecto de por qué estos Mets son difíciles de ignorar: tienen a la mayor estrella pagada del deporte y a un dominicano que hace cuatro años subía a techos en Arizona, y los dos se están divirtiendo en el mismo dugout.

