Tarik Skubal intentó pintar la esquina interior con un sinker en conteo 2-0. Era la cuarta entrada, el marcador estaba 1-1, y frente a él estaba un bateador zurdo al que había retirado con facilidad en el primer turno. Lo que ocurrió después fue solo la tercera vez en toda la temporada MLB 2026 que alguien conecta un jonrón zurdo-zurdo al campo opuesto sobre un fastball en el tercio interior del plato. Las otras dos veces las produjo Shohei Ohtani.
El swing que Milwaukee no debería poder hacer
Brice Turang mandó el sinker de Skubal 384 pies a left-center, fuera del alcance del center fielder Andy Pages, y con eso Milwaukee empató el juego en la cuarta entrada. El momento ya sería notable por el contexto — un playoff, un Cy Young al montículo, el marcador apretado — pero la mecánica lo convierte en algo diferente.
Cuando un bateador zurdo enfrenta a un lanzador zurdo, el pitch interior naturalmente lo empuja hacia el lado de su campo natural (right field). Llevar ese pitch al campo opuesto (left field o left-center) requiere mantener las manos dentro de la pelota, no abrir el cuerpo temprano y generar potencia desde un punto de contacto adelantado. Es difícil de ejecutar. Es más difícil aún sacarla del parque.
Jake Mintz, periodista de FOX Sports, lo documentó con datos de Statcast: en toda la temporada regular 2026, solo tres bateadores lograron un jonrón con esa combinación exacta (zurdo vs. zurdo, campo opuesto, fastball en el tercio interior). Uno fue Turang. Los otros dos fueron Ohtani.
Skubal no erró el pitch — eso es lo que hace el swing más difícil
Vale la pena aclarar un detalle que cambia la lectura completa de la jugada: Skubal no se equivocó de zona. MLB.com documenta que el lanzador ‘intentó recuperar el conteo pintando la esquina interior’ con el sinker. El pitch llegó donde él quería. Turang simplemente hizo algo que casi nadie más en las Grandes Ligas puede hacer con ese tipo de lanzamiento.
La temporada regular de Turang con los Brewers de Milwaukee cerró con línea de.268/.366/.816 de OPS — 65 puntos de OPS por encima de su campaña anterior — más 21 jonrones y 100 impulsadas en 151 juegos. Su exit velocity promedio fue de 90.3 mph con un barrel rate de 7.7%, números de segunda base que no abundan. Pero ninguna de esas cifras anticipaba específicamente este tipo de swing.
Skubal, por su parte, había dominado a los primeros 10 Brewers que enfrentó, retirando a 9 de ellos y ponchando a 6. Fue en la segunda vuelta al orden que Milwaukee lo golpeó: el jonrón de Turang en la cuarta entrada y un sencillo impulsador de Luis Lara en la quinta pusieron a los Brewers al frente para siempre. El lanzador cerró con línea de 5 IP, 5 hits, 2 carreras, 2 bases por bolas y 7 ponches — la primera vez en sus ocho aperturas de postemporada que no completó outs más allá del quinto inning.
La revancha que Milwaukee esperaba desde 2025
Este NLCS 2026 es una revancha directa. El año pasado, los Dodgers barrieron a los Brewers en cuatro juegos; Ohtani fue MVP con 3 jonrones, y Turang bateó.114 con 6 ponches en 15 turnos al bate contra este mismo pitcheo. El Juego 1 de este octubre fue la primera victoria de Milwaukee en un NLCS desde 2018.
El jonrón del domingo fue el segundo de la postemporada 2026 para Turang — ya había conectado uno en el Juego 5 decisivo contra los Cubs en la NLDS — y el primero de esta serie. Que lo haya producido con el swing más raro estadísticamente de la temporada, contra uno de los dos mejores lanzadores del béisbol, sobre un pitch bien ejecutado, es el tipo de dato que los números de Statcast guardan para cuando nadie los está mirando.
El Juego 2 del NLCS está programado para este lunes con Yoshinobu Yamamoto como abridor de los Dodgers. Milwaukee ya sabe que puede ganarle a este staff. Ahora solo falta que Turang no tenga que volver a hacer algo que solo Ohtani había logrado antes.

