José Urquidy está de vuelta en Grandes Ligas. Los Medias Blancas de Chicago lo llamaron desde Triple-A Charlotte el 14 de agosto de 2026, justo antes de su serie de tres juegos en Detroit. Es su segundo uniforme en el nivel mayor durante la temporada: antes lanzó con los Piratas de Pittsburgh. Y llega en el momento exacto en que Chicago, líder de la División Central con marca de 62-58, necesita brazos para sostener la carrera de postemporada.
Por qué ahora: la ampolla que abrió la puerta
El llamado de Urquidy no llegó de la nada. El abridor Davis Martin, uno de los más confiables de Chicago al inicio de la temporada, desarrolló una ampolla en el dedo medio de su mano derecha el 13 de agosto ante los Rojos de Cincinnati. Al día siguiente, los White Sox lo colocaron en la lista de lesionados de 15 días, y el hueco en el roster quedó abierto.
Urquidy lo llenó con créditos concretos. En tres aperturas con los Charlotte Knights (Triple-A de Chicago), registró 2.25 de ERA en 12 entradas lanzadas. Combinando ese trabajo con sus 83 entradas en Triple-A Indianapolis con los Piratas, llega al llamado con 3.48 de ERA en 95.2 entradas durante 2026 — casi 96 entradas de material que dicen que el mazatleco está lanzando bien.
Sus últimas siete salidas en Triple-A antes del llamado son todavía más reveladoras: 36 entradas, 1.50 de ERA. Eso no es suerte; es un patrón. Y Chicago lo vio.
El camino para llegar aquí: de Pittsburgh a la pelea divisional
La temporada 2026 de Urquidy arrancó con los Piratas de Pittsburgh, con quienes firmó en febrero por un año y 1.5 millones de dólares. Su trabajo en el roster mayor fue difícil: 8.53 de ERA y 2.68 de WHIP en 6.1 entradas entre abril y la primera quincena del mes. Pittsburgh lo designó para asignación el 24-25 de julio.
Ahí entró Chicago. Los White Sox lo adquirieron el 26-27 de julio a cambio del prospecto dominicano Félix Doroteo, de 21 años, y lo mandaron a Charlotte para que acumulara trabajo. El plan funcionó: tres aperturas limpias y un número de ERA que convence.
Para Urquidy, de 31 años y con una segunda cirugía Tommy John superada en 2024, es otro capítulo en una carrera que ya acumula 27 victorias, 4.07 de ERA y 335 ponches en 413.2 entradas de Grandes Ligas. Lo más importante de su historial: tres victorias en Serie Mundial, todas con los Astros de Houston. No es un novato buscando su primera oportunidad — es un veterano buscando estabilizarse.
Esta noche ante Detroit: ¿abre o releva?
El juego inaugural de la serie en Comerica Park está programado para las 6:40 p.m. ET. Chicago manda al zurdo Sean Newcomb como abridor en un juego de bullpen, con posibilidad real de que Urquidy aparezca en relevo esa misma noche. No está confirmado como abridor; lo que sí está confirmado es que ya tiene uniforme activo.
El contexto de la serie le da peso extra al llamado. Los White Sox (62-58) lideran la División Central de la Liga Americana; los Tigres de Detroit (60-61) van en segundo lugar, a dos juegos de diferencia. No es un partido de agosto cualquiera: cada juego entre estas dos escuadras tiene sabor de playoffs anticipado.
Para el béisbol mexicano, la presencia de Urquidy en un roster activo con stakes reales es exactamente la imagen que importa: un sinaloense con historial de Serie Mundial, recuperado de dos cirugías Tommy John, compitiendo en septiembre — todavía.
Los números detrás
La efectividad de José Urquidy en 2026 se ve peor de lo que ha lanzado: Statcast dice que le correspondía menos. Los números:
- 5 juegos y 6.1 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 8.53 · WHIP 2.68
- 6 ponches contra 2 boletos (poncha al 16.7% de los bateadores que enfrenta)
- 1 juego salvado
- xERA: 4.15 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 92.6 mph con 2273 rpm de giro
- Whiff: 27.4% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para.441
- Velocidad de salida que permite: 89.2 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 7.4%
El xERA de 4.15 — la efectividad que Statcast calcula por la calidad real del contacto que permitió — es la cifra que más pesa al leer la temporada de Urquidy con Pittsburgh. El 8.53 de ERA fue real, pero también fueron solo 6.1 entradas en las que la pelota no cayó a su favor. Según Baseball Savant, el mazatleco permite una velocidad de salida de 89.2 mph y una tasa de barriles de 7.4%: no son los números de alguien al que le están pegando con todo.

