El 26 de septiembre de 2026, Justin Verlander lanzó su último juego de las Grandes Ligas: 5.1 entradas, 6 ponches y una victoria de los Tigres de Detroit 4-3 ante los Piratas de Pittsburgh. Cuando AJ Hinch fue al montículo a pedirle la pelota, su hija Genevieve, de 7 años, corrió a abrazarlo. Ese mismo día, un clip viral resurgió en redes con una historia romántica sobre cómo Verlander conquistó a Kate Upton — y la mitad de esa historia no es del todo cierta.
El clip viral y lo que realmente pasó
Las redes llevan horas circulando un video con el texto ‘How Justin Verlander met Kate Upton’ — o en la versión popular: el pitcher la vio en las gradas, le tiró una pelota desde el campo y ahí empezó todo. La imagen muestra a una mujer rubia sonriendo en asientos premium, con el logo de Merrill Lynch al fondo. Romántico, cinematográfico, perfecto para TikTok.
El problema es que no fue así. Verlander y Upton se conocieron en febrero de 2012 durante la filmación de un comercial para el videojuego Major League Baseball 2K12. Nada de gradas, nada de pelota lanzada a las tribunas — un set de grabación, una sesión de fotos y dos personas que claramente se cayeron bien. Lo documentó Sports Illustrated en su momento y ninguna fuente periodística seria ubica un primer encuentro en un estadio.
El clip que circula puede ser perfectamente de un juego al que Upton ya asistía como novia o invitada — no del primer encuentro. Pero la narrativa del ‘pitcher que conquista a la supermodelo desde el montículo’ es demasiado buena para que internet la corrija, y hoy, el día del retiro de Verlander, nadie tiene ganas de matarla. Tampoco nosotros, la verdad.
De un set de grabación a Toscana: la línea de tiempo
Del comercial de 2012 a la relación pública pasaron un par de años. En mayo de 2016, Verlander anunció su compromiso con Upton en la alfombra roja del Met Gala — un movimiento tan fuera del libreto de un pitcher que hasta eso se volvió viral. En 2016 también protagonizaron un capítulo más: Upton defendió a Verlander en redes cuando perdió el Cy Young ese año, en lo que OutKick llamó ‘el tuit que se escuchó en todo el béisbol’.
La boda fue en noviembre de 2017 en Toscana, Italia. Tuvieron a Genevieve en noviembre de 2018 — la misma niña que corrió al montículo hoy — y en 2025 llegó su segundo hijo, Bellamy Brooks Verlander. Para el último juego de la carrera, toda la familia estaba en el Comerica Park. El círculo cerró en Detroit, el mismo estadio donde Verlander arrancó en 2005 y al que regresó para despedirse con un contrato de un año por 13 millones de dólares.
Lo que dejó en el montículo: los números de una carrera de 21 temporadas
3,560 ponches — octava cifra más alta en la historia de MLB. Un récord de 266-159, ERA de 3.33 en 21 temporadas. Tres premios Cy Young (2011, 2019 y 2022), un MVP de la Liga Americana en 2011, dos Series Mundiales con los Astros de Houston y 10 selecciones al Juego de Estrellas. Verlander no es solo uno de los mejores pitchers de su generación: es uno de los mejores de todos los tiempos, con los números para argumentarlo sin necesitar hipérboles.
El jonrón de walk-off de Eduardo Valencia que dio la victoria 4-3 a los Tigres fue el remate perfecto para la despedida. Verlander salió del campo entre aplausos, con la cara de alguien que sabe exactamente lo que acaba de terminar. Y en algún lugar de las redes, el clip de Kate Upton en las gradas sigue circulando — mitad verdad, mitad leyenda, cien por ciento parte del legado.

