<a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/694819′>Jacob Misiorowski</a> terminó la temporada regular 2026 como el mejor lanzador de la Liga Nacional: ERA de 1.80, 252 ponches y WHIP de 0.80, líder de MLB en las cuatro categorías que importan. Pero hay un rival que le complica la vida en cada estadio visitante: la arcilla del montículo. El problema no es su brazo ni su mente — es que mide 2.01 metros y su zancada aterriza donde nadie prepara el terreno para que alguien aterrice.
Una zancada que va más lejos que la de cualquier otro
Cuando un lanzador suelta la pelota, el pie de la pierna de aterrizaje cae hacia el home plate. La distancia de esa zancada varía por estatura, mecánica y agresividad en el montículo. Para la mayoría de los lanzadores, ese punto de aterrizaje queda dentro de la zona que los equipos locales preparan y reparan entre inning e inning.
Misiorowski no entra en esa zona. Sus 2.01 metros generan una de las zancadas más largas de las Grandes Ligas, lo que hace que su pie caiga varios centímetros más adelante de lo que cualquier equipo local anticipó al acondicionar la arcilla. El resultado: tierra seca, dura y sin mantener justo donde él necesita el mejor apoyo.
Eso no es un inconveniente menor. Es un riesgo real de resbalón y lesión. En el juego del 2 de agosto de 2026 en Angel Stadium, Misiorowski paró el partido dos o tres veces para pedir al equipo de jardinería que arreglara el montículo. Lo mismo ocurrió el 28 de octubre en Tropicana Field, durante el Juego 5 de la Serie Mundial: pidió reparaciones antes de cada medio inning que lanzó y se resbaló en un lanzamiento de calentamiento antes del segundo inning.
El problema no es excusa, pero tampoco es solo texto
Cuando los medios le preguntaron si el montículo explicaba la derrota ante los Angels, Misiorowski fue directo: «No puedes culpar a eso. Tengo que hacer mi trabajo». Y sus números le dieron la razón: esa noche ponchó a 10 en 7 entradas con solo 83 pitches, permitió 2 hits y 2 carreras. La derrota fue por falta de ofensiva, no por el lanzador.
Aun así, Statcast registró algo interesante en ese juego: la velocidad promedio de su recta bajó 1 mph y la de su slider cayó 2.1 mph respecto a su promedio de temporada. Números pequeños en papel, pero en alguien cuya recta corre a 99.7 mph en promedio y cuya postemporada promedió 101.2 mph, esa baja habla de algo. La inestabilidad en el pie de aterrizaje afecta la cadena cinemática completa del lanzamiento.
El patrón se volvió más visible en la postemporada. En casa, American Family Field tiene el montículo preparado a su medida. En cada estadio visitante — Petco Park, Dodger Stadium, Tropicana Field — el equipo de jardinería trabaja para el lanzador promedio. Misiorowski no es el lanzador promedio ni por estatura ni por mecánica.
Un récord que nadie había visto antes y que hace el tema más urgente
El 8 de septiembre de 2026, Misiorowski se convirtió en el primer lanzador en la historia de MLB en acumular 1,000 pitches a 100+ mph en una sola temporada. Más del 60% de sus lanzamientos durante la temporada regular superaron las 100 mph. Es un brazo que no tiene comparación directa en la liga actual.
Ese valor hace que el riesgo de lesión pese más, no menos. Un lanzador promedio que se resbala en el montículo pierde su paso y tal vez regala un hit. Misiorowski genera ese nivel de fuerza y velocidad en cada entrega: un resbalón durante el lanzamiento, en el peor momento, podría ser algo que los Brewers no se pueden permitir perder.
Los Brewers ganaron la Serie Mundial 2026 en 5 juegos ante los Rays de Tampa Bay, con Misiorowski como pieza central. El tema del montículo no lo frenó este año. Pero el patrón — agosto en Angel Stadium, octubre en Tropicana Field — ya está documentado y es recurrente. La pregunta para 2027 es si algún equipo visitante va a tomar nota antes de que haya que lamentarlo.
Los números detrás
La recta de Jacob Misiorowski es de las que se sienten distinto, y Statcast lo mide. Sus números de 2026 desde la lomita:
- 30 aperturas y 174.2 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 1.80 · WHIP 0.80
- 252 ponches contra 44 boletos (poncha al 37.9% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 2.13 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 99.7 mph con 2625 rpm de giro
- Whiff: 37.3% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para .157
- Velocidad de salida que permite: 87.2 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 3.6%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- xERA: percentil 99 (élite)
- Ponches (K%): percentil 100 (élite)
- Control (BB%): percentil 81
- Whiff %: percentil 99 (élite)
- Velocidad de recta: percentil 100 (élite)
- Giro de recta: percentil 99 (élite)
- xwOBA en contra: percentil 99 (élite)
- Contacto suave que permite: percentil 83
- Barriles evitados: percentil 96 (élite)
- Hard hit evitado: percentil 86
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