El 29 de junio de 1990, Fernando Valenzuela lanzó el único juego sin hits de su carrera en el Dodger Stadium: 9 innings completos, 7 ponches, 3 bases por bolas y cero hits para los Cardenales de San Luis. Los Dodgers ganaron 6-0 ante 38,583 aficionados. Pero la imagen que sobrevivió al tiempo no fue una estadística ni un out final: fue la voz de Vin Scully diciéndole a la ciudad que si tenían un sombrero, que lo lanzaran al cielo.
Llegó con récord de 5-6 y se fue con historia
Nada en los números de esa temporada hacía prever lo que pasaría. Valenzuela entraba al juego con marca de 5-6 y ERA de 4.09 — muy lejos del fenómeno que había ganado el Cy Young y el Premio al Novato en la misma temporada en 1981, único lanzador en la historia de MLB en hacerlo. Era su último año con los Dodgers; terminaría 13-13 con ERA de 4.59.
Pero esa noche algo fue diferente desde el primer inning. Valenzuela no fue dominante en papel — 7 ponches y 3 caminadas no hacen un juego de revista — pero fue preciso cuando importaba. Noventa y dos pitcheos para blanquear a San Luis, el primer no-hitter contra los Cardenales desde que Tom Seaver lo hizo el 16 de junio de 1978.
La noche que el béisbol hizo algo que no hacía desde 1900
Lo que nadie en el Dodger Stadium sabía mientras miraba a Valenzuela dominar era que, al mismo tiempo, en Toronto, Dave Stewart estaba lanzando su propio no-hitter contra los Blue Jays. Cuando terminaron los dos juegos, quedó registrado: fue la primera vez desde 1900 — la era moderna del béisbol — que dos no-hitters ocurrieron el mismo día en ambas ligas.
Según reportes de la época, Valenzuela vio el no-hitter de Stewart por televisión en el clubhouse antes del juego y comentó entre sus compañeros que él también lanzaría uno esa noche. Fue una observación informal, no una apuesta pública, pero la coincidencia quedó grabada en la historia del juego.
El out final tuvo su propio drama. Con Willie McGee en primera y un out en el noveno, el ex Dodger Pedro Guerrero bateó un rodado por el centro que rozó el guante de Valenzuela y fue desviado directamente al segunda base Juan Samuel, quien pisó segunda para retirar a McGee y tiró a primera para completar el doble play. Limpio. Perfecto. Sellado.
Scully, el sombrero y lo que esa frase significó
Cuando Juan Samuel completó el doble play, Vin Scully narró en vivo para toda la audiencia de los Dodgers: ‘Fernando Valenzuela has pitched a no-hitter at 10:17 in the evening of June 29, 1990. If you have a sombrero, throw it to the sky!’ (‘Fernando Valenzuela ha lanzado un juego sin hits a las 10:17 de la noche del 29 de junio de 1990. Si tienes un sombrero, ¡lánzalo al cielo!’). Después, Scully guardó silencio y dejó que el rugido de 38,583 aficionados pintara el resto.
La frase no fue accidental. Fue el reconocimiento explícito de Scully —el narrador más importante en la historia de los Dodgers— al vínculo entre Valenzuela y la comunidad latina de Los Ángeles. Una conexión que había empezado con la Fernandomania de 1981 y que esa noche encontró su imagen definitiva. En una entrevista citada por ESPN Deportes, el propio Fernando dijo que esa frase quedó grabada en su memoria para siempre.
Valenzuela, nacido en Etchohuaquila, Sonora, falleció el 22 de octubre de 2024 a los 63 años. En diciembre de 2025, el Comité de la Era Contemporánea votó sobre su ingreso al Salón de la Fama: recibió menos de cinco votos de los doce necesarios. Su próxima oportunidad no llegará antes de 2031. Mientras tanto, el número 34 sigue retirado en el Dodger Stadium desde 2023 — y hay una frase de Vin Scully que ningún archivo va a borrar.

