El 15 de octubre, A.J. Preller describió la rotación de los Padres de San Diego como ‘un lienzo en blanco’. Tres semanas después, la frase dejó de ser una metáfora optimista para convertirse en la descripción más precisa del estado del roster: siete lanzadores que formaron parte de la rotación en 2026 son hoy agentes libres, y el único abridor garantizado bajo contrato para 2027 es Randy Vásquez. Lo que empezó como flexibilidad ahora se parece más a una emergencia de offseason.
King se va, Pivetta es declinado: la semana que lo cambió todo
El golpe más grande llegó el 29 de octubre, cuando Michael King ejerció la cláusula de opt-out de su contrato, dejando sobre la mesa dos años y $58 millones de un deal de tres años y $75 millones que había firmado apenas el offseason anterior. King cerró 2026 con 32 aperturas, 185 innings y ERA de 3.21 — todo máximo de carrera — y acumuló 4.3 bWAR, o sea cuatro victorias y algo más que un reemplazo cualquiera. Con esos números, el mercado libre le va a pagar bien.
El 1 de noviembre, el club declinó la opción de equipo de $14 millones sobre Nick Pivetta para 2027. La razón: el codo derecho del lanzador solo permitió ocho aperturas en 2026 por una distensión del flexor que lo tuvo más de 130 días en la lista de lesionados. Hay un detalle que vale la pena conocer: la lesión activó una cláusula que convirtió la opción de jugador original en opción de equipo, y si los Padres la hubieran ejercido, Pivetta habría tenido una opción de jugador de $18 millones para 2028. Declinar fue tanto decisión de salud como de matemáticas contractuales. Múltiples fuentes reportan que el club sigue interesado en re-firmarlo bajo nuevos términos.
Ese mismo día, San Diego también declinó opciones mutuas sobre Lucas Giolito y Griffin Canning. Giolito perdió la mayor parte de la temporada por inflamación en el codo derecho. Canning, en horas similares. Walker Buehler, Robbie Ray y Casey Mize terminaron sus contratos al cierre de la temporada. El resultado: una rotación que el año pasado llevó a los Padres a su tercera postemporada consecutiva — primero en la historia de la franquicia — prácticamente desapareció en una semana.
El único abridor que queda y lo que viene después
Randy Vásquez es hoy el nombre más importante de la rotación de los Padres para 2027, y eso no era el plan de nadie. Joe Musgrove regresa de cirugía Tommy John con un rol incierto; Yu Darvish enfrenta rumores de retiro. El bullpen tiene más certezas: Wandy Peralta ejerció su opción de $4.45 millones para volver, y Kyle Hart también regresará. Pero el club llega al offseason con una sola certeza en la rotación.
El contexto financiero no ayuda a la urgencia. Con salarios conocidos y estimaciones de arbitraje, los Padres ya proyectan alrededor de $180 millones en nómina 2027 para 15 jugadores, antes de firmar a un solo lanzador libre. Los nuevos dueños José E. Feliciano y Kwanza Jones prometieron estar ‘all in’, pero el offseason será la primera prueba real de esa declaración.
El mercado libre de pitchers de este año tiene a Tarik Skubal como el brazo premium, con el propio King, Freddy Peralta y Sonny Gray como los siguientes escalones. Preller tiene una ventana exclusiva de cinco días para negociar con King antes de que llegue al mercado abierto — y el lanzador ha dicho públicamente que quiere regresar a San Diego. Si el lienzo va a tener algo pintado antes del Opening Day 2027, esa negociación es el primer pincelazo.

