El 11 de agosto, Paul Skenes salió del juego en Miami después de solo 65 lanzamientos. No era por una paliza: había permitido apenas dos carreras. Lo que encendió las alarmas fue otra cosa — su fastball promedió 95.7 mph, el número más bajo de su carrera, tres mph por debajo de lo que lanzaba cuando ganó el Cy Young en 2025. Los Pirates van 57-59, a 4.5 juegos del último comodín en la Liga Nacional, y su as no está siendo el mismo lanzador.
Los números que asustan y los que no
La línea de temporada de Skenes en 2026 se ve así: récord de 9-11, ERA de 3.88 y WHIP de 1.12 en 134.1 innings. Para ponerlo en perspectiva, su ERA en 2024 fue de 1.96 y en 2025 de 1.97 — básicamente la misma en dos años seguidos. Lo de 2026 parece el doble de eso.
Pero hay un matiz importante. Su FIP — que mide solo los resultados que él controla directamente, sin depender de la defensa ni de la suerte — está en 3.00, con un xFIP de 3.18. Eso significa que una parte de ese ERA inflado se explica por secuencias de mala suerte y no por un derrumbe real de sus herramientas. No está roto. Pero algo sí cambió.
Lo que sí es real e incontestable: en sus últimas 16 aperturas, los Pirates son 3-13 con Skenes promediando 5.3 innings por salida y una ERA de 5.00 en ese tramo. En los tres arranques previos al juego contra Miami, permitió 16 carreras en 19⅓ innings con 14 bases por bolas combinadas. El control nunca había sido su problema.
El brazo subió tres grados y el slider dejó de engañar a nadie
Aquí está el dato que más le interesa a los analistas: Skenes elevó su ángulo de brazo tres grados en 2026, de 23° a 26°. Parece poco. No lo es.
En 2025, los bateadores erraban su slider por un promedio de 5.1 pulgadas. En 2026, esa cifra cayó a 3.1 pulgadas. El movimiento del pitcheo sigue siendo bueno, pero ya no es el misil que era. Y sin un slider que mate, el fastball tiene que cargar más trabajo — justo cuando el fastball también perdió velocidad.
La zona de strike también refleja el problema. Su zone rate bajó de 51% en cada una de sus dos primeras temporadas a 46% en 2026. Su walk rate escaló al 6.3%, el peor de su carrera. Su Command+ cayó de 112 el año pasado a 108 este año — la diferencia entre un lanzador que ataca y uno que negocia con el home plate.
Skenes ha señalado que ha tenido más innings de 30 a 35 lanzamientos en 2026 que en sus dos temporadas anteriores combinadas. Eso desgasta. Y hay un contexto que se menciona poco: lanzó 8.1 innings para el Equipo USA en el Clásico Mundial de Béisbol en marzo, lo que adelantó su carga de trabajo antes de lo habitual para una temporada larga.
Qué dicen él y el manager — y qué no dicen
Ni Skenes ni el mánager Don Kelly han hablado de lesión. Kelly describió la salida temprana contra Miami como una decisión estratégica, no una respuesta a un mal juego. Skenes fue más directamente al punto: los innings de alto conteo de lanzamientos lo están costando.
Lo que flota en redes — una teoría sobre aumento de peso que circuló a través del periodista John Perrotto — sigue sin confirmación oficial ni médica. No hay fuente verificable que lo sostenga, así que queda donde debe quedar: como rumor.
Los Pirates entran al resto del agosto con una ventana de postemporada que se cierra. Skenes sigue siendo el mejor lanzador de su rotación y uno de los mejores de la liga cuando sus métricas subyacentes se sostienen en 3.00 de FIP. El problema es que una temporada no espera a que los números se alineen. Tres grados de diferencia en el ángulo del brazo pueden ser la diferencia entre Cy Young y pregunta incómoda de agosto.

