El lanzador Paul Skenes ganó el Novato del Año 2024 y el Cy Young 2025 con una facilidad que asustaba. Pero julio lo encontró como lanzador mortal: en 6 aperturas acumula ERA de 6.25, WHIP de 1.55 y ha permitido 4 jonrones en apenas 31.2 entradas. Su efectividad general, que cerró 2025 como un argumento Cy Young, ya escala a 3.90. El pitcher más dominante de la Liga Nacional lleva cuatro semanas mostrando una versión que nadie había visto antes.
Los números de julio que quiebran la narrativa
Para entender qué tan grave es este bache, hay que poner los números en contexto. Skenes construyó su reputación con actuaciones que hacían recordar a los grandes abridores de la era moderna: entradas largas, ponches en cascada y muy pocos baserunners. Julio rompió ese patrón de golpe.
Seis aperturas, 31.2 entradas lanzadas, 4 jonrones permitidos y un ERA de 6.25. El WHIP de 1.55 en julio es especialmente revelador: significa que Skenes está poniendo cerca de 1.6 corredores en base por entrada, un número que en cualquier otro mes de su carrera habría parecido imposible. Para comparar, su WHIP de temporada antes de julio era consistentemente por debajo de 1.10.
El resultado acumulado ya se siente en la línea de efectividad general, que trepó a 3.90. No es un número catastrófico para un pitcher promedio de la liga, pero en el caso de Skenes representa un salto significativo respecto a los registros que lo llevaron al Cy Young. Y con la segunda mitad de temporada en marcha, cada apertura cuenta más.
¿Qué tan lejos queda el segundo Cy Young consecutivo?
Repetir el Cy Young es uno de los logros más difíciles del béisbol. Desde que Randy Johnson lo hizo de forma consecutiva entre 1999 y 2002, los casos de back-to-back en la Liga Nacional se pueden contar con los dedos de una mano. Skenes arrancó 2025 como el favorito natural para defenderlo, pero julio cambió la conversación.
Con un ERA de 3.90 y el calendario avanzando, los votantes del galardón van a mirar a lanzadores que hayan mantenido consistencia durante toda la temporada. Si Skenes no logra bajar su ERA al rango de 3.20-3.40 en lo que resta del año, el argumento se debilita. No imposible, pero ya no automático.
Lo que sí juega a su favor: Skenes tiene 23 años, un arsenal que no se deteriora fácilmente y el historial de haber salido de baches menores en temporadas anteriores. El mes de julio puede ser ruido estadístico o puede ser una señal de fatiga acumulada. Esa distinción la resolverán agosto y septiembre.
Pittsburgh necesita al Skenes de antes, y pronto.
Los Piratas de Pittsburgh no son contendientes en este momento, pero Skenes es la franquicia. Es el nombre en la camiseta que la gente compra, el argumento para seguir a un equipo en reconstrucción. Que su estrella pase julio con números de lanzador de rotación de último lugar no es solo un problema estadístico: es un problema de narrativa.
El abridor también fue la cara del pitcheo del Team USA en el Clásico Mundial, lo que le añade visibilidad internacional a cualquier tropiezo. Cada apertura de Skenes en agosto llega con el peso de una pregunta: ¿fue julio un accidente o el inicio de algo más preocupante?
Por ahora, los datos dicen que es el peor mes de su carrera. El siguiente turno en el róster dirá si es el inicio de la corrección o el inicio de un problema real.

