Paul Skenes ganó el Cy Young 2025 con una ERA de 1.97 y 7.7 WAR — básicamente intocable. En 2026 su ERA subió a 2.89, permitió 18 jonrones y su recta promedia 91.3 mph ubicándose en el percentil 15 de MLB. Esta semana el propio Skenes dijo que el Clásico Mundial afectó su temporada, pero un analista señaló lo que los números confirman: Bednar y Rodríguez también jugaron el torneo y están rompiendo la liga. La pregunta real no es si el WBC duele, sino por qué a unos sí y a otros no — y si la respuesta está en los 8.1 innings de marzo o en algo que cambió después.
El argumento del WBC y por qué no cierra solo
El 21 de septiembre, Bleacher Report publicó que Skenes atribuyó parcialmente su bajón de velocidad al Clásico Mundial, donde lanzó 4 innings de blanqueada ante México y 4.1 innings cediendo 1 carrera ante República Dominicana. Ocho punto un innings totales en dos aperturas. El argumento suena razonable: el torneo obliga a los lanzadores a encender motores en marzo, cuando normalmente todavía están en modo spring training suave.
Pero el propio Skenes matizó la declaración. Según el reportero Colin Beazley del Pittsburgh Post-Gazette, el pitcher dijo que ‘no quería poner todo en eso’ y reconoció que hay múltiples factores. Ahí es donde entra @JacobBSpeaks con un punto legítimo: si el WBC fuera el culpable principal, ¿por qué David Bednar — también parte del equipo de Estados Unidos — está dominando con los Yankees con un wOBA permitido de.235 según Statcast? Y Eduardo Rodríguez, que abrió la final del torneo para Venezuela, muestra mejoría real en Arizona tras dos temporadas con ERA por encima de 5.00.
Los mecánicos que los conteos de entradas no explican
El análisis más detallado apunta a algo que no tiene nada que ver con el calendario de marzo: Skenes subió su arm angle de 23 grados en 2024-25 a 26 grados en 2026. Ese cambio de tres grados alteró el movimiento de sus lanzamientos. En 2025 los bateadores erraban sus rompimientos por casi 5 pulgadas en promedio; este año la diferencia bajó a 3.6 pulgadas. Menos movimiento percibido, más contacto sólido.
Los efectos en los números son claros. Su tasa de rodados cayó de 51.1% a 39.7% — casi 12 puntos porcentuales menos de los bateadores que se iban al suelo, justo donde su defensa podía ayudarlo. El resultado: 18 jonrones permitidos en 2026, más que en cualquiera de sus dos temporadas anteriores combinadas. Su xERA este año es 4.3, lo que significa que los modelos de probabilidad ven una efectividad real peor de lo que su ERA de 2.89 sugiere — el primero en su carrera en que el número «esperado» es más pesimista que el actual.
La pieza del Substack de Book Rule Bucs y el análisis de MLB.com convergen en el mismo punto: un windup más largo, mayor extensión y diferente empuje desde el caucho. Son cambios mecánicos que 8.1 entradas de marzo difícilmente producen por sí solos — y que tampoco afectarían igual a un relevista como Bednar, cuyo cuerpo maneja los esfuerzos de manera completamente distinta a la de un abridor de 183 innings.
El caso de Rodríguez: ¿contraejemplo limpio o argumento con asterisco?
El venezolano <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/593958′>Eduardo Rodríguez</a> de los Diamondbacks de Arizona es el contraejemplo más llamativo del tuit: jugó el WBC, abrió la final que le dio el campeonato a Venezuela sobre Estados Unidos (3-2), y en 2026 muestra signos de recuperación tras temporadas complicadas. Que Skenes, con el físico que tiene y el arsenal que mostró en 2025, esté debatiendo si 8.1 innings lo afectaron, mientras Rodríguez compite bien tras su esfuerzo en el torneo, es el contraste que hace al argumento del WBC más difícil de sostener.
Dicho esto, el contexto importa. Rodríguez venía de dos temporadas con ERA por encima de 5.00, así que su barra de comparación estaba muy baja. Y su xwOBA permitido en 2026 (.324) es en realidad peor que su wOBA real (.295), lo que sugiere que parte de sus buenos resultados tienen algo de suerte de campo y de defensa. No es un caso perfecto ni en un sentido ni en el otro.
La conclusión más honesta es la misma que planteó @JacobBSpeaks: el WBC es un riesgo real — cualquier tiempo en el campo lo es — pero culparlo completamente por la caída de un Cy Young con ángulo de brazo alterado y movimiento reducido en todos sus pitcheos es demasiado cómodo. Los piratas y el propio Skenes niegan cualquier lesión. Si hay una razón de fondo, los mecánicos del pitcheo tienen más respuestas que el calendario de marzo.
Los números detrás
Lo que Eduardo Rodriguez le hace a los bateadores, medido por Statcast en 2026:
- 31 aperturas y 183.2 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 2.89 · WHIP 1.23
- 140 ponches contra 62 boletos (poncha al 18.4% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 4.3 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 91.3 mph con 2287 rpm de giro
- Whiff: 21.9% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para .236
- Velocidad de salida que permite: 87.3 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 7.5%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- Velocidad de recta: percentil 15 (de lo más bajo de MLB)
- Contacto suave que permite: percentil 81
- Hard hit evitado: percentil 86

