En el Game 1 de la Serie Wild Card contra los Padres de San Diego, Pete Crow-Armstrong discutió dos llamadas de strike de los árbitros en el mismo juego y los Cubs perdieron 8-0. No fue el primer incidente de la temporada — ni el segundo. En 2026, el líder de jonrones de las Mayores acumula una multa por comentarios a una aficionada, una confrontación que tuvo que parar su propio coach de tercera base y una declaración sobre Babe Ruth que llegó hasta el First Take de ESPN. La pregunta que el tuit de Dan Clark le puso en la cara a la liga sigue sin respuesta oficial: ¿MLB aplica el mismo rasero a todos?
El patrón que se armó en 2026, incidente por incidente
Todo arrancó el 17 de mayo en Rate Field. Crow-Armstrong falló un atrape y respondió con comentarios hacia una aficionada de los White Sox que llevaba un rato haciéndole el trabajo desde las gradas. MLB lo multó con 5,000 dólares y no lo suspendió. Para contexto: los Piratas Tommy Pham y Dennis Santana recibieron multa Y suspensión por incidentes similares con aficionados en 2025. La diferencia de trato no pasó desapercibida.
PCA se disculpó públicamente. En la cobertura de ESPN del 19 de mayo citó: «It’s just about being a little more respectful and killing someone with kindness instead of matching their level of intent» (algo así como: hay que ser más respetuoso y matar con amabilidad en lugar de igualar la intención del otro). El arrepentimiento llegó rápido. La sanción, nunca.
Nota del editor: verificar el embed de la nota oficial de MLB.com con la disculpa de PCA en este punto — URL: https://www.mlb.com/news/pete-crow-armstrong-apologizes-for-remark-at-white-sox-fan
El 26 de agosto, contra los Diamondbacks de Arizona, los árbitros se comieron un balk que el propio crew chief Alfonso Márquez admitió en sala de prensa que fue un error. Crow-Armstrong tuvo que ser contenido físicamente por el coach de tercera base antes de llegar al campo. En la misma serie ya había estado quebrando cascos, guantes y bats en el dugout. Dos escenas, el mismo episodio, cero suspensión.
El 3 de agosto, en el podcast de Kristin Cavallari, Crow-Armstrong dijo: «Babe Ruth never existed is one that I like» (algo así como: la de que Babe Ruth nunca existió es la que me gusta). El contexto era una sección de opiniones impopulares y teorías conspirativas — riffing de podcast, no una tesis histórica. Pero el clip viajó solo por X y Chris Russo le dedicó un segmento en el First Take. La liga no emitió ningún comunicado.
La pregunta que el Wild Card puso de vuelta en la mesa
El tuit de Dan Clark (@DanClarkSports) llegó el mismo día del juego y acumuló casi 600 likes y más de 190 respuestas en pocas horas. No es una queja suelta: es la síntesis de una conversación que lleva meses dando vueltas en el fandom de los Cubs y en la cobertura de MLB. Hay dos campamentos claros.
Los críticos señalan que Crow-Armstrong es el líder de jonrones de las Mayores con 86 cuadrangulares en 2026, miembro del club 40-40 (86 HR, 102 robos), dos veces All-Star consecutivo y Gold Glove 2025 — o sea, el tipo de jugador cuya imagen le conviene a la liga proteger. El argumento es que esa posición lo cubre de consecuencias que a un jugador de rol le habrían costado días en el banco.
Los defensores no están del todo equivocados en algunos puntos: el balk de agosto SÍ fue un error del árbitro, los árbitros confirmaron la equivocación. Y el contexto de la aficionada en mayo —la Sun-Times reportó que llevaba rato con comentarios sobre la madre de PCA— importa para el juicio de proporcionalidad. Que los incidentes tengan provocación documentada no los borra, pero sí los matiza.
Lo que el debate no puede matizar es la diferencia de trato respecto a Pham y Santana. Eso es un dato, no una interpretación.
¿Qué le toca hacer a MLB?
La liga tiene un problema de coherencia, y la postemporada es el peor momento para que se note. En el Game 1, Crow-Armstrong terminó 0-3 con un boleto en la derrota de los Cubs por 8-0. La confrontación con el árbitro Bill Miller en el sexto y el octavo inning fue lo más comentado del juego — más que los ocho carreras de los Padres.
Si MLB deja pasar otro incidente sin suspensión, el argumento del doble estándar se consolida solo. Si actúa ahora, en postemporada, el timing genera otra conversación. No hay salida limpia cuando el patrón ya lleva cinco meses acumulándose.
Dan Clark lo dijo con lista de puntos. La respuesta de la liga, hasta ahora, ha sido el silencio.

