República Dominicana llega al Mundial de Béisbol Sub-15 2026 con algo que ningún otro roster juvenil puede presumir: más de $30 millones de dólares en acuerdos verbales con organizaciones de MLB, distribuidos entre jugadores de 14 y 15 años que todavía no han firmado un contrato oficial en su vida. El torneo arranca el 25 de septiembre en Mérida, Yucatán, y Cancún, Quintana Roo — pero la historia de este equipo ya empezó hace meses, en academias dominicanas donde los scouts de la MLB llevan tiempo tomando nota.
Los nombres y lo que ya valen
El analista @wilberdata publicó el desglose el 15 de septiembre y el número detiene el scroll: seis prospectos con acuerdos verbales que suman más de $30M, todos clase 2028 — el período oficial de firma internacional que abre en enero de ese año.
Al frente del grupo está Ángel Montás, tercera base de 15 años de Santo Domingo, con un acuerdo verbal reportado con los Toronto Blue Jays de entre $5.5M y $5.7M — la cifra varía según el insider, porque estos acuerdos no son contratos firmados y los montos circulan antes de la fecha oficial. Si se confirma en ese rango, sería el bono de firma internacional más alto de la historia para un jugador de su posición. Mide 6’2″, pesa 185 libras, batea zurdo y Perfect Game lo califica con 70+ de poder. Detrás de él: Norky Sánchez (Tampa Bay Rays, $4.4M), Ransiel Herrera (Chicago White Sox, $4.0M), Carlos Marrero (Texas Rangers, $3.0M), Yeiden Herrera (Seattle Mariners, $2.5M) y Milfre Figueroa (Los Angeles Dodgers, $2.5M).
Un apunte importante antes de seguir: ninguno de estos jugadores ha firmado aún. Los acuerdos son verbales — reales, sí, y respaldados por insiders como Héctor Gómez y Jeff Passan en el caso de Montás — pero el dinero no se desembolsa hasta enero 2028. Presentar la cifra como dinero ya pagado sería incorrecto; lo que existe es un compromiso que las organizaciones MLB rara vez rompen una vez que llega a este nivel.
Qué dice esto del béisbol dominicano
La República Dominicana lleva décadas siendo la principal cantera de prospectos internacionales para MLB, pero un roster U-15 con este volumen de compromisos es una señal de que el mercado se aceleró. Las organizaciones están apostando más fuerte y más temprano: $30M en jugadores que en muchos casos aún van a la secundaria.
La FEDOM tardó un mes y medio en armar este grupo, con evaluaciones y fogueos entre programas de todo el país. El resultado es un equipo que competirá en el Grupo A junto a Japón — vigente campeón, que se coronó en Barranquilla 2024 ante Puerto Rico —, Cuba, México, Alemania y Sudáfrica. El debut es el 25 de septiembre ante Cuba a las 14:30 horas en el Parque Kukulcán Álamo de Mérida. Los tres mejores de cada grupo avanzan a la súper ronda; los demás se van a Cancún.
Japón es el techo a alcanzar en el torneo. Pero el verdadero partido para República Dominicana ya ocurrió: convencer a seis franquicias MLB de que vale la pena comprometer decenas de millones en un jugador que todavía no puede votar.
Por qué importa ahora
El mercado de firmas internacionales funciona con reglas propias: los acuerdos verbales se cierran años antes de la fecha oficial, los scouts evalúan a jugadores de 13 y 14 años, y las cifras se mueven con base en reports de reclutadores privados, no en estadísticas de ligas organizadas. Que una selección nacional exhiba públicamente esos números es inusual — y dice tanto sobre el nivel del talento como sobre la transparencia que los insiders están dispuestos a dar.
Para los fans dominicanos, este roster es orgullo concreto: no «tenemos buenos prospectos», sino seis nombres, seis equipos de MLB y seis cifras verificables. Para las organizaciones involucradas, es una apuesta de largo plazo en la cantera más productiva del béisbol internacional. Y para el torneo en México, es el argumento perfecto de por qué el béisbol Sub-15 ya no es béisbol menor.

