El video que está en todos lados muestra a Will Smith ignorando aparentemente el choque de manos de Dave Roberts al regresar al dugout. Lo que el clip no muestra es el contexto completo: un catcher que llegó al Juego 3 con apenas 1 hit en sus últimos 25 turnos al bate en octubre, un OPS de.126 en la postemporada, y una presión que pocos en el roster cargaban igual. Los Dodgers de Los Ángeles perdieron el Juego 3 de la NLCS 6-2 ante los Brewers de Milwaukee y ahora enfrentan un déficit de 0-3 en una serie en la que nadie ha remontado desde 1986.
El slump que puso a Smith en el centro de todo
Smith no llegó al Juego 3 con confianza. Llegó con una línea de.126 de OPS en la postemporada, el tipo de número que en octubre puede costarte el puesto. Roberts lo bajó del tercer al quinto lugar en el orden de bateo para el Juego 2, aunque dejó claro que sentarlo a favor del backup Hunter Feduccia no era una opción: «That’s just not going to happen», dijo el manager según recogió Yahoo Sports antes del partido.
El propio Smith había salido a calmar las aguas antes del Juego 2. «Son cinco juegos. Obviamente quiero mejores resultados, pero al final del día son cinco turnos al bate. No estoy en pánico. Voy a estar bien», declaró según Yahoo Sports. El problema es que ese optimismo llegó antes de otro juego sin producción.
Vale recordar que Smith se perdió cerca de tres meses de la temporada regular 2026 por una inflamación en el cuello, lo que afectó su ritmo al entrar a octubre. El receptor de 31 años firmó en su momento una extensión de 10 años y $140 millones y ha sido pieza clave en los tres títulos consecutivos de la franquicia (2020, 2024 y 2025).
El doble llegó, pero el juego se fue igual
En la sexta entrada del Juego 3, con las bases llenas, Smith conectó un doble de dos carreras que puso a los Dodgers al frente 2-1. Su primer extra-base hit de toda la postemporada. El dugout festejó. El video también capturó ese instante — y el instante que siguió.
El festejo duró poco. Blake Snell salió al montículo en la séptima con ventaja mínima y cedió jonrones consecutivos a Jake Bauers y Garrett Mitchell. Los Brewers se fueron al frente y no miraron atrás: marcador final 6-2. Las decisiones de Roberts en ese tramo — incluyendo el uso de Josue De Paula como emergente antes de conocer el cambio de pitcheo de Milwaukee — generaron una ola de críticas que no se ha apagado.
El equipo en conjunto batea .175 en la serie, sin un solo jonrón. Shohei Ohtani también está en slump. El problema no es un jugador ni un gesto: es un equipo campeón que no puede conectar en el momento que más importa.
0-3: el número que lo dice todo
Los Dodgers de Los Ángeles buscan tres títulos consecutivos, algo que ningún equipo ha logrado desde los Yankees de Nueva York entre 1998 y 2000. Ahora están 0-3 en la NLCS, una posición desde la que ningún equipo ha remontado en una serie al mejor de siete desde 1986.
El gesto del dugout ya tiene miles de reproducciones y genera debate sobre si fue intencional o un descuido en el calor del partido. Ninguna de las partes lo ha confirmado ni negado. Lo que sí está confirmado es el marcador, el promedio colectivo y el déficit en la serie. Esos números no admiten interpretación.
Los Dodgers necesitan ganar cuatro juegos consecutivos para avanzar. El Juego 4 dirá si esto fue una crisis o el principio del fin de la dinastía.
Notas relacionadas
- ¡Caballo! Lo que nadie esperaba de Freddy Peralta en los Rays: ERA 0.84, victoria en playoffs y la recta más rápida de su vida
- ¡Se lo perreó sabroso! William Contreras se corrió las bases en 35.77 segundos después de pegar su jonrón, el paseo por el diamante más lento de la temporada

