Un abridor suele lanzar entre 90 y 100 pitcheos por juego antes de que el mánager lo saque. Ese «conteo de pitcheos» (pitch count) se vigila de cerca para cuidar el brazo del lanzador y evitar lesiones.
El límite de las 100
Las 100 son la referencia clásica: cerca de ahí, el pitcher pierde velocidad y control por el cansancio, y entra el bullpen. Pasar de 120 pitcheos hoy es rarísimo, aunque en décadas pasadas los abridores llegaban a lanzar mucho más.
Por qué se cuida tanto
El lanzamiento es un movimiento muy exigente para el codo y el hombro. Sobrecargar el brazo lleva a lesiones graves, como la que obliga a la cirugía Tommy John. Por eso los equipos protegen a sus lanzadores con límites de pitcheos y días de descanso entre aperturas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el límite típico?
Alrededor de 100 pitcheos; muy pocos pasan de 120 en la actualidad.
¿Cada cuánto lanza un abridor?
Normalmente cada cinco días, para dar descanso al brazo.

