El dueño de los Diablos Rojos del México no se guardó nada. Alfredo Harp Helú publicó el 12 de agosto de 2026 que Trevor Bauer es «el mejor pitcher que he visto jugar en la LMB», horas después de que el californiano lanzara 7 entradas, ponchara a 10 Guerreros de Oaxaca y guiara a los Diablos a una victoria 3-1 que les dio la ventaja 2-1 en la serie de playoffs. No es un tuit de fanático: es el propietario del equipo, evaluando a su pitcher estrella en plena postemporada.
Lo que hizo Bauer el 11 de agosto para merecer ese calificativo
El Juego 3 se jugó en el Estadio YU’VA de Oaxaca. Bauer llegó al montículo después de perderse el Juego 1 por molestias en el cuello, así que era su primera salida de postemporada en esta serie. Respondió con una de las líneas más limpias de estos playoffs: <strong>7 entradas, 3 hits, 1 carrera, 1 base por bolas y 10 ponches</strong>. El único daño lo hizo Mel Rojas Jr. con un cuadrangular solitario en el cuarto inning.
El juego también produjo el momento viral de la noche: Bauer celebró con mucho ruido al ponchar a Jorge Flores —parador en corto de Oaxaca— por segunda vez, Flores le respondió con una seña, y se vaciaron las bancas de ambos equipos. Sin golpes ni expulsiones, pero con temperatura suficiente para que el video rodara toda la noche en redes. Bauer y Flores tienen historia: ya protagonizaron una rivalidad caliente en la Serie de Campeonato de 2024, cuando los Diablos remontaron 0-3 para quedarse con el título.
Por qué la opinión de Harp Helú pesa más que la de cualquier otro
Cuando un fan dice que Bauer es el mejor pitcher de la LMB, es una conversación de banca. Cuando lo dice el dueño del equipo —el billonario fundador de Banamex que construyó el Estadio Alfredo Harp Helú y que ha visto décadas de béisbol mexicano desde el palco más caro— la declaración cambia de categoría.
Harp Helú lo llama «rey de chocolates» —en el argot beisbolero mexicano, el que poncha es el que da chocolates— y destaca tres cosas: repertorio variado, atletismo y preparación táctica para leer a los rivales. Son exactamente los tres argumentos que los scouts repiten de Bauer desde que llegó a México. En 2024, su temporada de 10-0 con ERA de 2.48 y 120 ponches en 83.1 entradas fue la mejor de cualquier pitcher extranjero en la LMB en años recientes, y ese ciclo terminó con Pitcher del Año y título. La opinión de Harp Helú tiene estadística detrás.
Vale aclarar lo que el tuit NO dice: no es un ranking histórico oficial. La LMB tiene más de cien años y figuras que viven en la memoria del juego mexicano. Harp Helú habla de lo que él ha visto, y eso es suficientemente contundente para titularlo sin exagerar el claim.
El camino de Bauer hasta este momento
Para entender por qué Bauer está en Oaxaca en agosto de 2026 hay que recordar que ganó el Cy Young de la Liga Nacional en 2020 con los Cincinnati Reds, con un ERA de 1.72. Lo que vino después —acusaciones de abuso sexual que terminaron su carrera en la MLB— es el contexto que no se puede omitir en una nota de perfil. En junio de 2025 un tribunal de California sentenció en rebeldía a su acusadora y la condenó a pagarle más de 309 millones de dólares, pero las puertas de la MLB no se volvieron a abrir.
Desde entonces, Bauer ha buscado su béisbol donde lo dejan lanzar. En 2025 fue a los Yokohama DeNA BayStars de Japón (4-10, 4.51 ERA). Al inicio de 2026 aterrizó en los Long Island Ducks de la Atlantic League: <strong>ERA de 2.36, 66 ponches en 42 entradas</strong> y un juego sin hit ni carrera de 7 entradas el 26 de abril. Los Diablos lo firmaron el 22 de junio de 2026 para la segunda mitad. El debut fue el 3 de julio ante los Piratas de Campeche, y desde entonces ha empujado al equipo hacia estos playoffs.
El tricampeonato que buscan los Diablos en 2026 es del equipo: ganaron en 2024 (con Bauer) y en 2025 (sin él, mientras lanzaba en Japón). Bauer va por su segundo anillo en México. Con ventaja 2-1 en la serie y una línea de 10 ponches en su regreso al montículo de postemporada, la conversación que Harp Helú inició en Twitter no parece exagerada.

