Los Dodgers de Los Ángeles perdieron a Will Smith y a Dalton Rushing en el mismo deadline, y la solución se llamó Ben Rortvedt — por tercera vez en 13 meses. Dave Roberts no tardó en explicar por qué la gerencia sigue buscando al mismo receptor: no es por el bat (.190 de por vida en 227 juegos de Grandes Ligas), sino por lo que hace cuando el marcador importa de verdad.
La cita que resume todo
Roberts habló en rueda de prensa transmitida por SportsNet LA y no se fue con rodeos al describir a su nuevo-viejo receptor.
«Rata de béisbol» (baseball rat) es el mejor elogio que un manager puede hacerle a un jugador de rol: significa que vive el juego, que los compañeros lo quieren en el dugout y que no necesita aplausos para rendir. Roberts también fue específico en el factor que más pesa: la confianza ganada en juegos de playoff, que no se compra en ningún trade deadline.
Por qué los Dodgers lo necesitaban con urgencia
La crisis llegó en cámara lenta y luego de golpe. Will Smith lleva casi dos meses en la lista de lesionados por inflamación en un disco del cuello — Roberts dijo el 4 de agosto que Smith está «al menos tres o cuatro semanas» de volver, sin fecha confirmada. Dalton Rushing, quien lo había reemplazado como titular, cayó horas antes del deadline con desgarro parcial del UCL en el codo derecho, diagnóstico confirmado por Roberts el 5 de agosto.
Con los dos receptores de fondo (Eliezer Alfonzo y Chuckie Robinson) sin el nivel para sostener una carrera de postemporada, la gerencia actuó: el 4 de agosto adquirieron a Rortvedt de los Mets de Nueva York a cambio del lanzador Chayce McDermott. No fue una sorpresa para quienes llevan el registro: es la tercera vez que los Dodgers traen al mismo catcher en poco más de un año — primero el 31 de julio de 2025 (de Tampa Bay), luego vía waivers en febrero de 2026 (de los Reds), y ahora de nuevo.
La primera tarea de Rortvedt en este regreso fue recibir a Tarik Skubal en su debut con el equipo, el 5 de agosto en Wrigley Field. Roberts ya dejó claro que Rortvedt tendrá la mayor parte de los turnos de inicio sobre Hunter Feduccia mientras Smith y Rushing sigan fuera.
Lo que ya hizo en el momento grande
El argumento más sólido para confiarle el puesto no está en las estadísticas regulares — en Triple-A Syracuse con los Mets en 2026 bateó.235/.319/.414 con seis jonrones y 26 producidas en 48 juegos, números funcionales pero no llamativos. El argumento está en octubre.
En la postemporada 2025 con los Dodgers, Rortvedt apareció en cuatro juegos — NLWC contra Cincinnati y NLDS contra Philadelphia — y bateó.429 (3-7) con dos carreras, un doble y una producida. Inició los primeros cuatro juegos de postemporada hasta que regresó Will Smith, y fue parte del equipo campeón de la Serie Mundial.
Eso es exactamente lo que Roberts tiene en mente cuando dice «certainly has that trust». Para un equipo que apunta a repetir, tener un receptor que ya vivió esa presión y respondió con.429 vale más que cualquier número de temporada regular.
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