21.7 pulgadas de movimiento. Eso es lo que hizo el curveball de Chris Bassitt en la sexta entrada del juego del 19 de agosto de 2026 ante los Yankees — suficiente para que Statcast lo catalogara como el lanzamiento más imposible de esa noche en toda la MLB. El bateador fue Heliot Ramos, outfielder de Nueva York, y no tuvo nada que hacer: el pitcheo viajó a 71.4 mph y se fue de la zona de strike antes de que el bat terminara de girar.
Un pitcheo que no cuadra con sus números de temporada
Bassitt tiene 37 años y su línea de 2026 no impresiona: ERA de 5.08, WHIP de 1.62 y apenas 46 ponches en 67.1 entradas. Sus percentiles en Statcast están en el fondo de la tabla — percentil 4 en ponches, percentil 3 en chase rate (los swings fuera de zona que provoca). No es el perfil del pitcher que uno esperaría viendo ese curveball.
Pero aquí está el contexto que lo cambia todo: Bassitt fue reinstalado de la lista de lesionados de 60 días apenas el 14 de agosto, luego de una cirugía de espolón óseo en la espalda realizada en junio. El inicio del 19 de agosto ante Nueva York fue su segundo juego desde el regreso. Dos semanas fuera del montículo, 18.5 millones de dólares sobre la mesa y una curveball que esa noche nadie en la liga igualó.
El promedio de su curva en 2026 ya era llamativo: 71.1 mph, 2,303 RPM de spin, con 17 pulgadas de movimiento horizontal y 67 de caída vertical — casi el doble del promedio de la liga en caída (54 pulgadas). El lanzamiento del 19 de agosto, con 21.7 pulgadas de movimiento total, superó ese promedio de temporada por un margen considerable. No es un récord histórico; es simplemente el pico más alto de lo que esa curva puede hacer en un día bueno.
Heliot Ramos y el cuadrangular que no llegó
El hombre en el plato cuando salió ese pitcheo fue Heliot Ramos, pick de primera ronda del draft 2017 y uno de los outfielders más potentes que los Yankees adquirieron en 2026 mediante un canje con los Giants de San Francisco. Ramos batea.264 con OPS de.731 en Nueva York, con un exit velocity promedio de 92.1 mph y un barrel rate del 13.4% — el tipo de bateador que castiga los pitcheos mediocres.
Ese curveball de Bassitt no era mediocre. Con un ángulo de lanzamiento de 0° y 71.4 mph, llegó al plato como una pelota de recta y cayó fuera de la zona antes de que Ramos pudiera procesar el movimiento. Ponche swinging. Así de sencillo, así de difícil.
Los números detrás
Lo que Chris Bassitt le hace a los bateadores, medido por Statcast en 2026:
- 12 aperturas y 67.1 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 5.08 · WHIP 1.62
- 46 ponches contra 26 boletos (poncha al 14.9% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 5.11 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 91.2 mph con 2,113 rpm de giro
- Whiff: 20.9% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para.306
- Velocidad de salida que permite: 87.9 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 4.4%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- xERA: percentil 12 (de lo más bajo de MLB)
- Ponches (K%): percentil 4 (de lo más bajo de MLB)
- Whiff %: percentil 15 (de lo más bajo de MLB)
- Velocidad de recta: percentil 14 (de lo más bajo de MLB)
- Giro de recta: percentil 11 (de lo más bajo de MLB)
- xwOBA en contra: percentil 12 (de lo más bajo de MLB)
- Barriles evitados: percentil 91 (élite)
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