Dave Roberts no suele hablar así en público. Pero el lunes 10 de agosto, antes de recibir a los Royals de Kansas City en Dodger Stadium, el manager de los Dodgers de Los Ángeles dijo lo que muchos fans ya pensaban: el bicampeón de la Serie Mundial juega como equipo de comodín y si no reacciona pronto, la postemporada se va a complicar. El equipo va 3-10 en sus últimos 13 juegos —sus peores dos semanas de la temporada— y ha caído al tercer lugar de siembra en la Liga Nacional, por detrás de Cerveceros y Bravos.
Lo que dijo Roberts y por qué importa
La declaración llegó antes del primer pitcheo, en rueda de prensa ante los micrófonos de Spectrum SportsNet LA. Sin eufemismos, sin el lenguaje de manager que protege el camerino:
«Somos un equipo de comodín ahora mismo. Tenemos que arrancar y jugar con urgencia. Tenemos que asegurarnos de no adelantarnos al panorama de playoffs… En general, necesitamos jugar con más urgencia, y nuestros jugadores lo saben», dijo Roberts a Spectrum SportsNet LA el 10 de agosto de 2026.
La palabra clave es ‘comodín’. Los Dodgers siguen siendo líderes del Oeste de la NL con marca de 71-48, pero ya no ocupan uno de los dos primeros lugares de la Liga Nacional que otorgan bye directo a la Serie Divisional. Eso significa que, si los playoffs empezaran hoy, el bicampeón tendría que ganar una ronda extra antes de llegar a donde quiere estar. Cerveceros (74-45) y Bravos (71-48 con mejor diferencial) los tienen por encima en el cuadro general.
El patrón que Roberts ya conoce: esto pasó en 2025
No es la primera vez que los Dodgers se meten en este hoyo a mediados de agosto. En 2025, el equipo tuvo un tramo de 12-21 entre el 4 de julio y el 13 de agosto, perdió una ventaja de ocho juegos y terminó la temporada regular sin el bye de primera ronda, a pesar de ganar el Oeste de la NL. Esa experiencia —ganar la división pero arrancar los playoffs con una ronda extra encima— parece pesar directamente en el tono de Roberts.
El colapso actual tiene una causa clara: desde el deadline de cambios —donde los Dodgers hicieron el movimiento más ruidoso del verano al adquirir a Tarik Skubal, ganador de dos premios Cy Young en la Liga Americana— el equipo fue barrido por los Red Sox de Boston, luego cayó ante los Cubs de Chicago y perdió dos de tres ante los Diamondbacks en Phoenix. La ofensiva anotó tres carreras o menos en cuatro de los cinco juegos previos a la declaración de Roberts. El bullpen también ha cedido en los últimos turnos de manera constante.
Los números de temporada siguen siendo de élite: ERA de 3.29 (tercero en MLB), WHIP de 1.10 (primero en toda la liga) y OPS ofensivo de.775 (también primero). Eso dice que el talento no desapareció. Lo que desapareció, por ahora, es la consistencia.
La respuesta en el campo: Ohtani, Freeman y una victoria que sabe a oxígeno
Los Dodgers respondieron esa misma noche. Derrotaron a los Royals —que llegaban al Estadio de los Dodgers con marca de 49-70, últimos en la División Central de la AL— por marcador de 6-5 en un partido de ida y vuelta con múltiples cambios de ventaja. Shohei Ohtani anotó la carrera de la delantera en el séptimo inning; Freddie Freeman tuvo el sencillo impulsador que terminó siendo decisivo.
Fue apenas la segunda victoria de los Dodgers en sus últimos 10 juegos. No es suficiente para hablar de reacción sostenida, pero sí es suficiente para que la advertencia de Roberts tenga nombre y apellido: el equipo escuchó, y al menos por una noche respondió en el terreno.
Tarik Skubal hizo su primera apertura en Dodger Stadium esa misma noche —debut en casa con su nuevo equipo— lo que convierte el arranque de esta serie en un momento de referencia: si los Dodgers van a reaccionar de verdad, este es el punto de partida. Ya saben lo que cuesta ignorar la señal.
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