<a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/656876′>Drew Rasmussen</a> salió del montículo esta noche después de siete entradas sobresalientes, y si te sorprendió, los números de Statcast dicen que no debería. En 2026 acumula un ERA de 2.67, un WHIP de 0.91 y un control tan fino que su BB% lo coloca en el percentil 97 de toda la MLB. La postemporada no lo descubrió: solo le puso reflectores.
Una temporada construida para este momento
Rasmussen terminó la temporada regular con récord de 16-5 en 30 aperturas y 172.0 entradas lanzadas. Esos números son sólidos, pero el dato que mejor resume su 2026 es el de las bases por bolas: solo 32 en todo el año, a razón de 4.8% por turno al bate. En una era donde los bateadores trabajan las cuentas como nunca, ese nivel de control es raro.
La diferencia entre un buen abridor y uno de élite suele vivir en los conteos desfavorables. Rasmussen casi no llega a ellos. Cuando sí lo hace, su recta de 93.6 mph con 2521 rpm de giro le genera que el 25.1% de los swings en su contra se vayan al aire. El bateador le pega mal aunque logre hacer contacto: la velocidad de salida promedio que permite es de 88.2 mph, un número que en Statcast equivale a contacto relativamente suave.
Por qué es difícil barrearle la pelota
Un barril —el tipo de contacto que produce el daño de verdad— solo ocurre el 5.9% de las veces que los bateadores hacen contacto contra Rasmussen. Eso lo ubica en el percentil 79 de MLB en barriles evitados. Combinado con su percentil 83 en hard hit evitado, el cuadro es claro: los bateadores le hacen contacto, pero rara vez le pegan bien.
Su xERA de 3.06 confirma que la historia no es suerte. Ese número, que mide la efectividad que le correspondería basándose en la calidad real del contacto que permite, está apenas 0.39 puntos por encima de su ERA observado. La brecha es pequeña, lo que significa que Rasmussen está lanzando casi exactamente tan bien como merece. No hay burbuja que estallar.
Los bateadores le han conectado para.199 en la temporada. Su xwOBA en contra es de.271, lo que en percentiles lo deja en el 87 de toda la liga. Dicho de otra forma: un poco más de uno de cada cinco turnos al bate termina en hit, y la calidad de ese hit suele ser controlada.
Los números detrás
Lo que Drew Rasmussen le hace a los bateadores, medido por Statcast en 2026:
- 30 aperturas y 172.0 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 2.67 · WHIP 0.91
- 174 ponches contra 32 boletos (poncha al 26% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 3.06 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 93.6 mph con 2521 rpm de giro
- Whiff: 25.1% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para .199
- Velocidad de salida que permite: 88.2 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 5.9%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- xERA: percentil 87
- Ponches (K%): percentil 75
- Control (BB%): percentil 97 (élite)
- Giro de recta: percentil 89
- xwOBA en contra: percentil 87
- Barriles evitados: percentil 79
- Hard hit evitado: percentil 83
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