Menos de un mes después de anotar el gol que le dio el Mundial 2026 a España en el minuto 106 de la prórroga, Ferran Torres se plantó en el Yankee Stadium con una camiseta blanca de los Yankees y lanzó la primera bola ceremonial antes del juego entre Nueva York y los Cardenales de San Luis. Era el 4 de agosto. El partido terminó 2-0 a favor de los Yankees, con blanqueo incluido y un debut histórico en el shortstop.
El gol más importante de su carrera, a un mes de distancia
Torres, de 26 años y delantero del FC Barcelona, entró como sustituto en la final del Mundial 2026 ante Argentina y marcó el único gol del partido en el minuto 106. Con eso, España ganó su segundo título mundial —el primero desde 2010— y Torres se convirtió en apenas el segundo suplente en marcar el gol ganador de una final masculina del torneo. El primero fue Mario Götze con Alemania en 2014.
La gira mediática que siguió lo trajo a Estados Unidos, donde el Mundial se había celebrado. Apareció en el programa ‘Today’ de NBC y cerró el viaje con el lanzamiento en el Yankee Stadium. El receptor fue el infielder José Caballero, fanático declarado del Barcelona —una coincidencia que los Yankees no desaprovecharon para el anuncio en redes.
Vale la pena decirlo claro para los fans venezolanos que ven el nombre ‘Torres’ en el marcador: Ferran Torres es el futbolista español, no Gleyber Torres, el beisbolista venezolano que vistió esa misma camiseta años atrás. Distinto deporte, distinto país, mismo apellido y mismo estadio.
La noche en que Torres lanzó: Yankees 2, Cardenales 0
El partido del 4 de agosto trajo su propia historia. George Lombard Jr. debutó en las Grandes Ligas como shortstop de los Yankees y conectó un jonrón de 392 pies, convirtiéndose en el primer shortstop de Nueva York en hacerlo en su debut en MLB. Ryan Weathers abrió por los Yankees (4-7, 3.99 ERA) y David Bednar cerró con su salvamento número 25 en 27 oportunidades para completar el blanqueo, el duodécimo de la temporada para los Yankees y el mejor registro de la Liga Americana.
La noche anterior había sido otra cosa completamente distinta: los Cardenales aplastaron a los Yankees 13-7, con Alec Burleson pegando tres jonrones —el octavo jugador visitante en lograrlo en el Yankee Stadium actual, inaugurado en 2009— incluido uno de 418 pies. La serie, en fin, ha tenido de todo.
Aaron Judge, la gran figura de los Yankees, sigue sin jugar desde el 31 de mayo por una fractura de costilla. Fue autorizado para actividad ligera justo el 4 de agosto, el mismo día del lanzamiento de Torres, y confía en volver antes de que termine la temporada. Su ausencia hace que los blanqueos y los debuts históricos cuenten el doble en la narrativa del equipo.
Por qué el béisbol quiso al campeón del mundo en su estadio más famoso
El cruce no es fortuito. El Mundial 2026 se jugó en Estados Unidos y dejó al fútbol con una visibilidad inédita en el mercado norteamericano. Los Yankees invitaron a Torres porque su nombre circula en millones de conversaciones en este momento —incluyendo las de Venezuela, donde el béisbol es el deporte rey pero el Mundial generó un seguimiento masivo.
En cuanto a su futuro en el fútbol: Torres tiene contrato con el Barcelona hasta junio de 2027, con 207 apariciones y 65 goles acumulados en el club, y el PSG ha presentado una oferta de aproximadamente 35 millones de euros. Luis Enrique, exseleccionador de España, sería el factor que inclina la balanza hacia París. Torres declinó hablar del tema durante toda su gira en Nueva York. Nada está firmado todavía.
Por ahora, la imagen que queda es esta: el hombre que anotó el gol del título mundial parado en el montículo más famoso del béisbol, con el número 7 de los Yankees en la espalda, lanzando una bola a un venezolano fanático del Barcelona. Difícil inventar mejor mezcla de deportes.
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