Hace exactamente 25 años, el 13 de octubre de 2001, Derek Jeter corrió 110 pies fuera de su posición para interceptar un tiro perdido y salvar a los Yankees de la eliminación ante Oakland con un flip de revés a Jorge Posada. La jugada se convirtió en la más icónica de la postemporada moderna — y también en la más debatida: el árbitro que cantó el out le confesó después al manager de los Athletics que, si Jeremy Giambi se hubiera deslizado, habría sido safe.
Cómo llegó Jeter a un lugar donde no debía estar
Los Yankees llegaban al Juego 3 en Oakland en una situación desesperada: 0-2 en la serie, un paso de la eliminación. Mike Mussina llevaba 6 entradas y dos tercios en blanco, y el único run del juego era un jonrón solitario de Jorge Posada en el quinto inning frente a Barry Zito. Una ventaja de 1-0 que se sentía frágil como papel.
En la parte baja del séptimo, con dos outs, Terrence Long conectó un batazo por la línea del jardín derecho con Jeremy Giambi en primera. Shane Spencer recuperó la pelota, pero sobretiró a los dos hombres del corte — Alfonso Soriano y Tino Martinez — dejando el camino libre hacia el plato.
Jeter no tenía ninguna razón técnica para estar ahí. Su posición como campocorto lo ubica del otro lado del diamante. Pero corrió desde el shortstop hasta la línea de foul entre primera base y el plato — unos 110 pies fuera de su zona habitual — atrapó el tiro al vuelo y soltó un flip de revés sin mirar, directo a Posada. El árbitro Kerwin Danley cantó el out. Los Yankees preservaron el 1-0, ganaron el juego y luego los dos siguientes para avanzar a la ALCS.
La confesión que cambia todo
El debate sobre si Giambi realmente fue out nunca se cerró del todo. El manager de Oakland, Art Howe, y varios jugadores de los Athletics sostuvieron en su momento que Giambi llegó quieto. Lo que pocos recuerdan es lo que pasó después del juego: el propio árbitro Danley le dijo a Howe en privado: «Si se desliza, es safe.»
En 2001 no existía el replay. Danley cantó lo que vio en tiempo real, y eso fue suficiente para que Nueva York avanzara. Pero la admisión existe y cambia el peso de la jugada: Jeter no solo hizo algo extraordinario, sino que necesitó también que Giambi — quien explicó que simplemente «no quería frenar» — tomara la decisión de no deslizarse.
No fue improvisación pura, tampoco. Jeter y los Yankees siempre sostuvieron que la posición del campocorto como tercer hombre del corte es parte de su manual de jugadas. En 2014, el manager Joe Girardi confirmó que el club la incorporó formalmente a los ejercicios de spring training. Lo que hizo Jeter esa tarde en Oakland fue ejecutar algo para lo que había practicado — solo que nadie esperaba que fuera necesario.
Lo que vino después del flip
Los Yankees ganaron los tres juegos siguientes para remontar la serie ante Oakland, barrieron a los Mariners de Seattle en la ALCS y llegaron a una Serie Mundial que se extendió hasta el Juego 7. Perdieron ante los Arizona Diamondbacks — así que el flip play no les dio el título, sino la oportunidad de seguir peleando.
ESPN catalogó la jugada como «the most iconic, most brilliant play» de la carrera de Jeter, y fue parte central de su discurso al ingresar al Salón de la Fama del Béisbol. Veinticinco años después, la imagen de Jeter corriendo hacia la primera línea de foul sigue siendo el resumen perfecto de un tipo que entendía el beisbol de una manera que los números no terminan de explicar.
Hoy, la cuenta @FiresideYankees publicó el video para conmemorar el aniversario. El debate entre fans de los Yankees y los Athletics no tardó en reactivarse. Algunos argumentan que fue out limpio; otros, que Giambi les regaló la serie. Veinticinco años y el juego todavía no termina.
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