<a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/594798′>Jacob deGrom</a> lanzó 3.2 entradas, permitió 6 hits, regaló 5 boletos y se fue del montículo con 8 carreras limpias encima — solo la tercera vez en sus doce años de carrera que eso pasa, y la primera desde 2017. Nueve años sin una apertura así de mala, y la noche del 25 de agosto de 2026 llegó para romper esa racha frente a los White Sox de Chicago.
Una noche que nadie en el pitcheo de deGrom explicaba
No es que deGrom venga de capa caída. En 25 aperturas este año acumula un ERA de 4.21, que está lejos del monstruo de Mets que ponchaba al mundo entero, pero sus métricas de contacto cuentan algo muy distinto: su xERA — la efectividad que le correspondería por cómo le pegan a la pelota — es de 3.67. Eso quiere decir que el ERA inflado no es por cómo lanza, sino porque las bolas caen donde caen.
La recta sigue siendo la recta: 97.3 mph en promedio con 2,465 rpm de giro, percentil 89 en velocidad y en giro dentro de MLB. El 33.4% de los swings en su contra se van al aire — percentil 95, élite pura. Los bateadores le golpean para.234. Todo eso estaba intacto antes de que saliera al montículo contra Chicago.
Cinco boletos en 3.2 innings: ahí estuvo el problema
Cuando deGrom está bien, el control no es su problema: en 2026 ha caminado al 6.9% de los bateadores que enfrenta, percentil 76 en la liga. Esta noche regaló 5 boletos en menos de cuatro entradas. En béisbol hay una regla no escrita: los innings libres matan, y cinco pasaportes en 3.2 entradas le pusieron hombres en base que al final terminaron cruzando el plato.
La velocidad de salida que permite en temporada es de 90.4 mph — mientras más baja, más suave le conectan — y su porcentaje de hard hit evitado está en el percentil 8 de MLB, de lo más bajo de la liga. Eso significa que los bateadores sí le hacen contacto fuerte con frecuencia, aunque sus números de ponches y whiff digan otra cosa. La combinación de walks y contacto sólido en momentos clave hizo el daño esta noche.
¿Señal de alarma o noche rara? Lo que dicen los números
Tres veces en doce años con 8 o más carreras limpias. La muestra dice que esta no es la norma de deGrom — es la excepción. Sus 159 ponches en 130.1 entradas este año (29.4% de ponches, percentil 90) no los acumula un lanzador que esté perdiendo su brazo. El whiff de percentil 95 tampoco.
Lo que sí existe — y los percentiles bajos en hard hit evitado y contacto suave lo muestran — es que cuando los bateadores le hacen contacto, tienden a pegarle fuerte. En una noche donde además los boletos se amontonaron, esa combinación fue dinamita. Pero una apertura no define una temporada, y el historial de deGrom dice que tardar otros nueve años en volver a ver algo así es perfectamente posible.
Los números detrás
<h2>Los números detrás</h2> <p>La recta de <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/594798′>Jacob deGrom</a> es de las que se sienten distinto, y Statcast lo mide. Sus números de 2026 desde la lomita:</p> <ul> <li>25 aperturas y 130.1 entradas en 2026</li> <li>Efectividad (ERA): 4.21 · WHIP 1.18</li> <li>159 ponches contra 37 boletos (poncha al 29.4% de los bateadores que enfrenta)</li> <li>xERA: 3.67 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)</li> <li>Recta promedio: 97.3 mph con 2,465 rpm de giro</li> <li>Whiff: 33.4% de los swings en su contra se van al aire</li> <li>Los bateadores le batean para.234</li> <li>Velocidad de salida que permite: 90.4 mph (mientras más baja, más suave le pegan)</li> <li>Barriles que permite: 8.4%</li> </ul> <p>Cómo se compara con el resto de MLB:</p> <ul> <li>Ponches (K%): percentil 90 (élite)</li> <li>Control (BB%): percentil 76</li> <li>Whiff %: percentil 95 (élite)</li> <li>Velocidad de recta: percentil 89</li> <li>Giro de recta: percentil 89</li> <li>Contacto suave que permite: percentil 11 (de lo más bajo de MLB)</li> <li>Hard hit evitado: percentil 8 (de lo más bajo de MLB)</li> </ul>

