<a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/660271′>Shohei Ohtani</a> está en la lista de lesionados otra vez. El sábado 13 de septiembre de 2026, los Dodgers de Los Ángeles lo colocaron en la IL, la cuarta vez en su carrera que eso ocurre. UCL en 2018, codo derecho en 2019, oblicuo en 2023, y ahora esto en 2026. El patrón existe, es real, y también es real que siempre ha vuelto.
Cuatro veces en la IL, el mismo final
El hilo que circuló en X el 13 de septiembre lo puso en orden: 2018, ligamento colateral del codo derecho. 2019, otro problema en el mismo codo. 2023, oblicuo. Y ahora, 2026. Cuatro colocaciones en ocho años de carrera en Grandes Ligas.
Lo que el hilo no dice — pero los números sí — es que cada vez que Ohtani regresó de la IL, volvió siendo el mismo o mejor. Después del Tommy John (cirugía que derivó del problema de 2018), tuvo temporadas de 34, 44 y 46 jonrones como bateador. Después del oblicuo de 2023, ganó su segundo MVP y firmó el contrato más grande en la historia del deporte. La lesión nunca ha sido el final del capítulo: siempre ha sido el intermedio.
Lo que deja antes de entrar a la IL
Ohtani llegó a esta colocación en la IL con una temporada en los dos lados de la pelota que es difícil de dimensionar. Como bateador, OPS de.902 con 30 jonrones y 80 carreras impulsadas en 134 juegos. Su xwOBA de.399 lo pone en percentil 99 de MLB — o sea, mejor que el 99% de los bateadores de la liga en calidad de contacto.
Como lanzador, el dato que más duele dejar: ERA de 1.79 en 14 aperturas y 85.2 entradas. Su recta promedia 97.8 mph y los bateadores le conectan para.180 de average. Según Statcast, la velocidad de salida que permite es de 87.4 mph — mientras más baja ese número, más suaves le están pegando, y ese es de los más bajos del béisbol.
El único percentil bajo que tiene en 2026 es en contacto como bateador: está en percentil 12 de la liga en whiff rate, o sea que le cuesta evitar los ponches. Todo lo demás está en élite o cerca.
El riesgo real de esta lesión
La diferencia entre este IL placement y los anteriores es el contexto. En 2018 y 2019 era un jugador joven encontrando su lugar en MLB. En 2023 era una estrella a punto de firmar el contrato del siglo. En 2026 es el jugador al que los Dodgers le construyeron todo alrededor — y septiembre es la antesala de la postemporada.
El detalle del que el tuit fuente no habla es la naturaleza exacta de esta lesión. El contexto del editor confirma que hay ‘issues’ sin especificar. Eso importa: un Ohtani que entra a la postemporada al 80% no es el mismo que el que acumula percentil 95 en xERA como lanzador. La pregunta no es si regresa — siempre ha regresado — sino en qué condición lo hace y si puede lanzar en octubre.
Los Dodgers ya navegaron la postemporada con un Ohtani solo bateador en 2023. Lo que tienen en 2026 es distinto: un Ohtani que también poncha al 27.9% de los rivales que enfrenta. Perder esa versión del lanzador en octubre sería perder medio jugador, y ‘medio Ohtani’ sigue siendo uno de los mejores en la cancha.
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