Paul Skenes lanzó apenas 65 pitches ante los Marlins de Miami el martes 11 de agosto, fue retirado al final del quinto inning y registró su fastball más lento de toda su carrera en Grandes Ligas: 95.7 MPH de promedio, 1.2 MPH por debajo de su media en la temporada 2026. Los Pirates perdieron 2-0 y Skenes cayó a 9-11 en el año. Pero hay algo que el ERA de 3.96 no cuenta del todo bien.
«Si yo fuera el manager, también me habría sacado»
Esa fue la respuesta de Skenes en el postgame cuando le preguntaron si le sorprendió la decisión de Don Kelly. Sin drama, sin excusas. Solo un pitcher de 24 años que entiende el juego mejor de lo que muchos veteranos quieren admitir.
Kelly había sido claro antes del partido: el problema no es solo velocidad, sino comando. Cuando Skenes intenta recuperar los MPH que tenía, pierde control. No fue una decisión médica — Kelly descartó lesión explícitamente — sino táctica. Y Skenes estuvo de acuerdo.
La línea final del juego: 5 innings, 5 hits, 1 carrera limpia, 1 base por bolas, 4 ponches. No fue un desastre. Fue una noche donde el cuerpo dijo basta antes de que los 65 pitches se convirtieran en daño real.
La caída de velocidad en números: de 98.9 a 95.7 MPH
Para entender qué tan significativa es la caída, hay que poner los tres años seguidos: Skenes promedió 98.9 MPH en su temporada de novato 2024 (la que le valió el Premio al Novato de la Liga Nacional con ERA de 1.96), 98.2 MPH en 2025 cuando ganó el Cy Young con ERA de 1.97 y 216 ponches en 187.2 innings, y ahora está en 96.9 MPH como promedio en 2026. El martes tocó 95.7 MPH — su mínimo histórico en cualquier apertura — y ningún lanzamiento superó los 96.5 MPH, también su tope más bajo.
Según el tracker Codify, los cuatro hits que conectaron los Marlins esa noche salieron a un promedio de 101 MPH de exit velocity. Cuando Skenes lanzaba a 99, los bateadores tenían que prepararse para eso y le llegaban tarde al splinker — su pitch más característico, una mezcla entre splitter y sinker. A 95-96, ya no necesitan adelantarse tanto y el splinker pierde el elemento sorpresa.
El spin rate del fastball también cayó alrededor de 70 rpm respecto a temporadas anteriores, lo que reduce el movimiento por rotación. La pelota llega más lenta y con menos movimiento: eso no es lo mismo que decir que Skenes rompió.
El ERA miente (al menos a medias): FIP 2.86, xERA 2.94
Aquí está la parte que se pierde en la conversación de redes: el ERA de Skenes en 2026 ronda 3.96, pero su FIP — el ERA esperado sin contar el efecto de la defensa — es de 2.86. Y su xERA, que mide lo que debería estar pasando según cómo le pegan a la pelota, es 2.94. La diferencia entre su ERA real y sus métricas de proceso es de casi un punto completo.
¿Por qué? Los Pirates pasaron de ser el séptimo equipo en Outs Above Average en 2025 a ser el 22° en 2026. La defensa detrás de Skenes es considerablemente peor que la que tuvo cuando ganó el Cy Young, y eso se traduce en carreras que antes se convertían en outs. Su K-BB% del 24% sigue siendo de élite, ocupa el sexto lugar entre todos los lanzadores con 3.6 fWAR — lo que equivale a casi cuatro victorias extra para los Pirates sobre un lanzador de reemplazo — y su ERA+ de 109 lo pone 9% por encima del promedio de la liga ajustado por parque.
Eso no es un pitcher roto. Es un pitcher muy bueno que perdió el margen de error que le daba lanzar a 99 MPH y que tiene una defensa que no le ayuda. Los Pirates están 57-60, a 4.5 juegos del tercer Wild Card de la Liga Nacional. Si Skenes recupera aunque sea 1.5 MPH antes de septiembre, la conversación cambia por completo.

