Rafael Devers pisó Fenway Park el 21 de agosto de 2026 como visitante por primera vez en su carrera, y la noche no le dio tregua: abucheos cuando fue anunciado, un strike out que hizo rugir a todo el estadio, y un jonrón de 412 pies a 107.1 mph de velocidad de salida que silenció a todos en el cuarto inning. Los Medias Rojas ganaron 6-4, pero Devers se fue con el hit más memorable de la noche.
Lo que dijo Devers antes del juego (y lo que pasó después)
Antes de que empezara el juego, Devers fue claro con los medios en Fenway: «No quiero pensar en el pasado, no quiero hablar del pasado. Pero al mismo tiempo, uno comete errores y tenemos que seguir adelante y madurar», dijo en la conferencia previa al partido del 21 de agosto de 2026 (Boston.com). La frase sonaba a página vuelta. El estadio tenía otra idea.
Cuando Devers fue presentado en la alineación, Fenway respondió con una mezcla de aplausos y abucheos. Los abucheos se hicieron más fuertes en su primer turno al bate. Y cuando Sonny Gray lo ponchó en esa primera aparición, la multitud explotó. No fue exactamente una bienvenida cálida — aunque entre el primero y el segundo inning, el estadio sí aplaudió el video tributo que la organización le dedicó, y Devers correspondió con un saludo desde el campo.
El jonrón que nadie olvidará de esta noche
En el cuarto inning, con los Medias Rojas arriba 5-3 y Gray todavía en el montículo, Devers conectó el primer pitcheo que vio — una recta — y la mandó 412 pies sobre el jardín central a 107.1 mph. Su jonrón número 26 de la temporada. El primero que pega en Fenway como jugador visitante en toda su carrera. El marcador quedó 5-4 y el parque se quedó en silencio por un momento.
No fue suficiente para los Gigantes. Devers terminó la noche 1 de 3 con un walk, un ponche y ese cuadrangular solitario. Su línea en 2026 llega a.245/.321/.475 con 26 jonrones y 70 carreras impulsadas — números respetables para un equipo (52-75) que lleva meses fuera de toda pelea en el Oeste de la Nacional.
Del lado de Boston, Sonny Gray dominó en general: seis innings, cuatro carreras, siete imparables y seis ponches para mejorar a 16-3 en la temporada. La diferencia del partido la puso Willson Contreras con un jonrón de tres carreras y 450 pies contra Logan Webb (8-8) en el tercer inning — el 26 de Contreras en 2026 — que le dio a los Red Sox una ventaja de 3-1 que nunca soltaron. Aroldis Chapman cerró con su salvamento número 28.
Por qué este regreso todavía duele (o no)
El contexto del traspaso sigue siendo la sombra de la noche. En junio de 2025, Boston envió a Devers a San Francisco después de un desacuerdo sobre posición: los Red Sox querían que cubriera la primera base tras la lesión de Triston Casas; Devers se negó. La organización consideró esa negativa incompatible con su contrato de 10 años y $313.5 millones. Los Gigantes absorbieron la deuda restante — unos $238 millones hasta 2033 — y Devers terminó aceptando jugar primera base en San Francisco, aunque el viernes ante Boston fungió como DH.
Los Red Sox (68-59) siguen en carrera en la Liga Americana. Los Gigantes, cuartos en el Oeste Nacional con marca de 52-75, ya no. Eso no hace que el jonrón de Devers duela menos. Solo lo pone en perspectiva: el mejor swing de la noche lo dio el jugador que ya no estaba en casa, en el único parque donde todavía le queda algo por demostrar.

