El lanzador Tarik Skubal es hoy uno de los mejores lanzadores de la Liga Americana, pero no hace mucho volaba en un avión que tenía que parar a cargar gasolina antes de llegar a la Costa Oeste. Skubal le confirmó la historia a Max Muncy: el avión que usaban los Tigres de Detroit en su etapa más austera no podía cruzar el país de un solo jalón. Necesitaba una escala técnica para repostar combustible. Eso es lo que era volar con Detroit hace unos pocos años.
El avión que necesitaba parar a mitad del camino
En el béisbol de grandes ligas, viajar en avión privado del equipo es uno de los beneficios que los peloteros dan por sentado. Vuelo directo de ciudad a ciudad, sin escalas, sin filas. Excepto si jugabas con los Tigres de Detroit en sus años más difíciles.
Skubal, que vistió la franquicia desde 2020 y la vio remontar de lo más hondo hasta competir en postemporada, recordó que el avión del equipo tenía una limitación bastante concreta: no podía cruzar el país sin hacer una parada técnica para repostar combustible. La anécdota salió en una conversación con Max Muncy y confirma lo que cualquier seguidor de los Tigres ya sospechaba: que el equipo operó durante años con una austeridad que se sentía hasta en los viajes de vuelo.
No es un detalle menor. En la MLB, el avión del equipo es parte del paquete laboral que los sindicatos negocian. Un avión viejo que no alcanza el combustible para cruzar el continente dice bastante sobre las prioridades de una organización en reconstrucción.
De ese avión a ganar el Cy Young: el arco de Skubal con Detroit
Lo curioso de la historia es el contraste. Skubal ganó el Premio Cy Young de la Liga Americana en 2024 el primero para un lanzador de los Tigres desde Denny McLain en 1969, más de medio siglo de espera. Ese mismo lanzador que acumuló sus primeras temporadas viajando en un avión que hacía escalas para cargar gasolina.
En lo que va de su carrera en Detroit, Skubal ha pasado de ser un prospecto prometedor en un equipo perdedor a convertirse en el as de una rotación que devolvió a los Tigres a octubre. La anécdota del avión encapsula ese recorrido mejor que cualquier línea de estadísticas: el equipo mejoró, el avión (presumiblemente) también.
La conversación con Muncy tiene sentido en contexto: Muncy estuvo con los Dodgers de Los Ángeles durante años, una organización que gasta sin parpadear. Escuchar que el avión rival paraba a repostar a mitad del vuelo probablemente le sonó a algo sacado de las ligas menores.
¿Por qué la historia importa más allá de la anécdota?
En Detroit, la historia resuena especialmente. Los Tigres tuvieron varias temporadas seguidas con más de 90 derrotas entre 2017 y 2023, período en el que la nómina se redujo drásticamente y la organización apostó por reconstruir desde las menores. Skubal es el producto más visible de esa apuesta y también el testigo más cercano de lo que costó en el día a día.
Un avión que no cruza el país de corrido no es solo un chiste de vestidor. Es el tipo de detalle que los peloteros recuerdan cuando el equipo ya ganó y pueden hablar de ello con distancia. Skubal sobrevivió esa etapa, ganó el Cy Young y ahora se lo cuenta al mundo en una conversación casual con un compañero. Eso, en su manera más chica y más concreta, también es una historia de resurgimiento.

