Junior Caminero cerró el juego de la peor manera posible para Houston: con un jonrón de walk-off en la parte baja de la novena que volteó el marcador y mandó a los Rays a casa con la victoria. El cuadrangular, el número 40 en la temporada para el dominicano, llegó ante otro dominicano, Bryan Abreu, con Tampa Bay perdiendo 1-3 y un out en el tablero.
El momento más pesado del juego
No era un turno cualquiera. El leverage index del momento era de 3.37, más de tres veces la presión de una jugada promedio en las Grandes Ligas. Caminero llegó al plato con las bases limpias, dos carreras abajo y el juego prácticamente en manos de Houston. Un fly ball al jardín izquierdo-central después, Jonny DeLuca cruzó el plato junto con él y los Rays ganaron. El turno movió 29.7 puntos porcentuales de probabilidad de victoria de un lado al otro: de casi perder a ganar en un swing.
Abreu llegaba al juego con una efectividad de 3.86 en 58.1 entradas, 76 ponches y ocho salvamentos en la temporada. No es un relevista que se regale. Aun así, Caminero no parpadeó.
Dos dominicanos, un momento enorme
El detalle que hace este duelo distinto: Caminero y Abreu nacieron en la misma isla. Dos peloteros de República Dominicana se encontraron en el instante de mayor tensión del partido, y el bateador se llevó el duelo de la manera más contundente posible. Este tipo de enfrentamientos entre paisanos rara vez recibe el espacio que merece, pero los números lo justifican solos.
En lo que va de temporada, Caminero acumula 40 jonrones, promedio de .279 y OPS de .899 en 643 turnos al bate. A esas cifras hay que sumarle ahora uno de los cuadrangulares más importantes del año para Tampa Bay, en septiembre, con el equipo necesitando cada victoria que pueda conseguir.

