Victor Mesa Jr. no perdonó en la novena entrada. El cubano le pegó un line drive al jardín derecho-central contra su compatriota Raisel Iglesias, y la pelota viajó 397 pies a 101.9 mph de velocidad de salida para convertirse en su jonrón número 12 de la temporada.
El golpe que no perdonó el cambio
Iglesias intentó terminar la entrada con un changeup de 88.4 mph y 16.6 pulgadas de movimiento, pero Mesa Jr. lo leyó a la perfección. Con un ángulo de lanzamiento de 22 grados, el batazo salió como un cañonazo al derecho-central: línea baja, vuelo limpio y distancia suficiente para no dejar dudas. No es el tipo de swing que improvisa un bateador; es el resultado de reconocer el pitcheo y no dudar.
El detalle que hace la jugada más llamativa es el contexto cubano: dos peloteros de la isla, uno tratando de cerrar el juego y el otro negándose a dejarlo. Mesa Jr. y Raisel Iglesias comparten bandera, pero en ese momento solo había un ganador del duelo.
Mesa Jr. en números en 2026
Con este bambinazo, el jardinero cubano llega a 12 jonrones en la temporada, todos conectados con una velocidad de salida que muestra consistencia de poder real. Un changeup de casi 90 mph con más de 16 pulgadas de movimiento es uno de los pitcheos más difíciles de elevar, y Mesa Jr. lo mandó casi 400 pies. Ese dato de Statcast resume bien lo que fue el golpe.
La jugada llegó en la novena entrada, el momento de mayor presión del juego, lo que le da aún más peso al resultado. Para un bateador joven buscando consolidarse en las Grandes Ligas, un jonrón en esa situación y contra ese tipo de lanzador es exactamente el tipo de momento que construye reputación.

