Elly De La Cruz no le tuvo miedo a Yoshinobu Yamamoto. En la cuarta entrada, el campocorto dominicano de los Reds le sacudió un cuadrangular al jardín central que viajó 403 pies a 106.7 mph de velocidad de salida, su jonrón número 26 de la temporada y el quinto en cinco juegos seguidos.
La pelota que Yamamoto no pudo contener
El pitcher japonés de los Dodgers lanzó un 4-Seam Fastball de 97.4 mph con 17.3 pulgadas de movimiento horizontal, el tipo de recta que suele dominar a los bateadores derechos. De La Cruz la encontró de todas formas: ángulo de salida de 31 grados, trayectoria limpia al centro del parque. No hubo duda desde el bat.
El dato que pone la jugada en perspectiva es la racha misma. Cinco juegos consecutivos con jonrón es una hazaña que exige consistencia en el plato y potencia en cada turno, y De La Cruz lo está haciendo contra pitcheos de primer nivel. Yamamoto es uno de los abridor más difíciles de la Liga Nacional; sacarle la pelota del parque con una recta de casi 100 mph habla del momento que vive el campocorto de la República Dominicana.
Números que respaldan la racha
Con su jonrón 26, De La Cruz consolida una temporada de poder real para un jugador que llegó a las Mayores como prospecto de velocidad y herramientas brutas. La combinación de 106.7 mph de exit velocity y un ángulo óptimo de 31 grados muestra un bateador que está cuadrando la pelota con consistencia, no solo pegando de casualidad.
La racha de cinco juegos consecutivos con jonrón es el número más fuerte de la noche para cualquier bateador en la jornada del 9 de septiembre. Para un dominicano que representa a una generación de shortstops del Caribe con poder, velocidad y presencia en el cuadro, esta semana es una carta de presentación de cara al cierre de temporada.

