Roki Sasaki llegó al Truist Park de Atlanta este miércoles en el mejor tramo de su temporada — 2.31 ERA y 1.17 WHIP en sus últimas seis salidas — y no terminó el cuarto inning. Una ampolla en el dedo medio de su mano derecha lo sacó del juego con 66 pitcheos, cuatro carreras limpias y una señal de alerta que los Dodgers no necesitaban a tres semanas del cierre de la temporada regular.
Un juego que arrancó con promesas y terminó en el cuarto
El duelo sobre el papel era atractivo: Dodgers (80-52) contra Bravos (77-55), líderes de sus respectivas divisiones de la Liga Nacional, con Los Ángeles todavía persiguiendo a Milwaukee por el primer lugar de la NL. El rival en el montículo era AJ Smith-Shawver, un abridor que regresaba de 14 meses de recuperación de cirugía Tommy John y que en sus dos aperturas anteriores no había pasado de 4.1 entradas.
El contexto favorecía a Sasaki. Su segunda mitad había sido otra historia respecto a esa primera mitad irregular — en la que llegó a tener un ERA de 4.42 con problemas mecánicos desde el Spring Training — y los números de sus últimas seis salidas apuntaban a un lanzador encontrándose a sí mismo al ritmo correcto.
Pero el cuarto inning cambió el guión. Drake Baldwin conectó un doble que le cargó cuatro carreras limpias — la cifra más alta en cualquiera de sus siete aperturas de la segunda mitad — y el cuerpo médico de los Dodgers revisó su mano derecha al costado del dugout. El diagnóstico: ampolla en el dedo medio. Salida más corta desde el receso del Juego de Estrellas.
Por qué una ampolla preocupa más de lo que parece
Una ampolla no es una rotura de ligamento ni una fractura. Pero para un lanzador que vive del agarre — y cuya recta promedia 97.9 mph con 2,276 rpm de giro — el dedo medio es la diferencia entre soltar la pelota donde quieres y soltar la pelota donde puedas. Las ampollas tienden a reaparecer, y cuando lo hacen en pleno agosto, la postemporada entra en la conversación.
Los Dodgers no revelaron su plan inmediato de cara a la rotación. Lo que sí se sabe: Sasaki tenía un ERA de 3.05 en su segunda mitad y era la pieza de la rotación que más había mejorado su rendimiento desde el receso del All Star. Perderlo una o dos aperturas al final del año regular no rompe nada. Que la ampolla resurja en octubre, sí.
Además, la derrota del martes 25 — Atlanta ganó 4-3 con Ozzie Albies conectando el sencillo de ventaja en el octavo y Raisel Iglesias cerrando — ya había roto una racha de seis victorias consecutivas de Los Ángeles. El martes se perdió el juego; el miércoles se perdió al lanzador. Son dos noches consecutivas que los Dodgers preferirían olvidar.
La historia de la temporada: mucho talento, resultados a medias
La racha reciente es real, y eso importa. Pero leer solo los últimos seis juegos sin el cuadro completo sería darle demasiado crédito demasiado pronto. El ERA de temporada de Sasaki — 4.42 en 116.0 entradas — lo ubica lejos del territorio de as. Su xERA de 4.22 confirma que esos números no son mala suerte: la calidad del contacto que permite es, en términos de toda la temporada, la de un lanzador de mitad de rotación.
Lo que sí tiene de élite es la recta: percentil 93 en velocidad dentro de toda la MLB, con un Whiff % de percentil 81 — casi uno de cada tres swings en su contra se va al aire. El problema es que cuando le conectan, le conectan fuerte: su porcentaje de hard hit evitado está en percentil 9, de lo más bajo de la liga. Esa es la tensión central de Sasaki en 2026: la recta intimida, el arsenal completo todavía no convence del todo.
El juego del miércoles era la oportunidad de demostrar que la segunda mitad era el punto de llegada y no otro tramo de altibajos. La ampolla lo interrumpió antes de que pudiera responder la pregunta.
Los números detrás
- 23 aperturas y 116.0 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 4.42 · WHIP 1.33
- 114 ponches contra 46 boletos (poncha al 23.1% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 4.22 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 97.9 mph con 2,276 rpm de giro
- Whiff: 29.7% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para .244
- Velocidad de salida que permite: 89.8 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 9.8%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- Whiff %: percentil 81
- Velocidad de recta: percentil 93 (élite)
- Barriles evitados: percentil 14 (de lo más bajo de MLB)
- Hard hit evitado: percentil 9 (de lo más bajo de MLB)
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